CUIDEMOS EL MEDIOAMBIENTE

CUIDEMOS EL MEDIOAMBIENTE
NUESTRO ENTORNO, FUNDAMENTAL. NO NOS OLVIDEMOS DE LAS TRES "R": RECICLAR, REUTILIZAR, REDUCIR. SEAMOS GENTE CIVICA, NO ENSUCIEMOS NI CONTAMINEMOS. UTILICEMOS EL TRANSPORTE PUBLICO SIEMPRE QUE PODAMOS. CORRAMOS LA VOZ DE QUE EL PLANETA DEBE CUIDARSE Y PROTEJERSE, EN TODOS LOS ASPECTOS. NO MALGASTEMOS NI DESPILFARREMOS ENERGIA. CUIDEMOS Y RESPETEMOS EL MEDIOAMBIENTE

sábado, 31 de julio de 2010

INGRESAR MAS, RECORTAR MENOS (Artículo en "De verdad Digital"; www.deverdaddigital.com)


Gobierno, medios de comunicación y ‘expertos’ al servicio del gran capital hablan y no paran sobre la necesidad de recortar el gasto público. Enarbolando la bandera de la deuda pública como la nueva pandemia del siglo XXI, PSOE y PP hablan un día de amputar pensiones, al siguiente de detener la hemorragia de gastos sanitarios, al otro de cortar los salarios de los funcionarios,... Y mientras se pelean por gestionar el reparto de la miseria (de los demás, no de la suya), se oponen tajantemente a aumentar los ingresos de la arcas públicas.


Porque recursos en España hay más que suficientes. Todo consiste en un problema de decisión y de voluntad política para hacerlo, acometiendo una reforma fiscal progresiva, en la que quien más tiene, más pague.

Hay quien piensa que esta es una alternativa inviable, que si se pretende hacerles pagar mas impuestos, empresas y grandes fortunas huirían del país como de la peste. Pero esto no es mas que un clima de opinión creado por los mismos que presionan año tras año para que se rebajen los impuestos a los rendimientos del capital, es decir, los suyos, y se suban los que gravan el consumo, es decir, los nuestros.

¿Cómo explican, si no, que los países del norte europeo, donde los impuestos empresariales y a la renta personal son como mínimo entre un 20 y un 30% superiores a los nuestros, no se hayan convertido en unos desiertos económicos, sino que, al contrario, se encuentren entre los países más ricos y prósperos del mundo?

Bussines is bussines. Y hasta Henry Ford (multimillonario y archirreaccionario donde los haya), estaba haciendo negocios con el mismísimo Stalin unos pocos años después del triunfo de la revolución de Octubre.

La trampa del gasto público
Encabezados por Alemania, los gobiernos europeos aparentan sentirse espantados ante el volumen de deuda pública y claman cada día por recortarlo un poco más.

Pero no se les oye decir una sola palabra acerca de que el descomunal incremento de la deuda pública en los últimos dos años ha sido creada por los miles de millones de euros dedicados a salvar a los bancos.

Tampoco se les escucha decir nada, ni la menor explicación, un absoluto manto de silencio sobre por qué ellos mismos redujeron de forma sistemática, legislatura tras legislatura, los impuestos a las empresas, a las grandes fortunas y a los sectores más adinerados de la sociedad.

En los últimos doce años, los impuestos que gravan los beneficios empresariales se redujeron en el conjunto de Europa un 12% como media.

Y la palma se la lleva Alemania, donde la “contención de los gastos salariales” (es decir, la rebaja de los salarios) ha ido acompañada en las dos últimas décadas por una reducción de impuestos del 27% a los beneficios del capital.

Desde 1990, los impuestos a los más ricos se redujeron un 9,5% en Alemania, un 13% en Francia y España, un 6% en Italia....

Y ahora los mismos beneficiados de esta drástica reducción de ingresos del Estado y los mismos ejecutores de esta política...¡se quejan de que hay una excesiva deuda pública!

Perfecto. A nadie le gusta tener deudas. Acabemos con la deuda pública, además de poniendo fin inmediatamente al despilfarro de las casta políticas estatales, autonómicas y municipales, aplicando desde ya una reforma fiscal progresiva que contemple, como mínimo, tres puntos fundamentales.


1º.- Un sistema impositivo sobre la renta personal en una escala del 0 al 9. En la que se potencie el ahorro de las rentas más bajas con un 0% de impuestos y se penalice fiscalmente, hasta con un 90% de impuestos, a las grandes fortunas improductivas.


¿Qué justicia es la de un sistema fiscal en el que la carga principal de los impuestos recae sobre las rentas del trabajo, como en España? Que un trabajador español con un sueldo de 2.000 euros mensuales tenga que tributar a Hacienda cerca de un 15% de sus ingresos, mientras las grandes fortunas del país pagan un 1% de los beneficios que obtienen en sus multimillonarios fondos de inversión especulativa es una auténtica burla.


2º.- Un nuevo impuesto de sociedades, en una escala del 0 al 90% también, donde paguen más quienes más beneficios obtienen de acuerdo a su capital.


Un 2% de grandes empresas, que obtienen casi el 60% de todas las ganancias empresariales anuales, tributan un 20% menos que un millón largo de pequeñas y medianas empresas.

Sólo con que a los bancos y monopolios del IBEX-35 se les aplicara el doble de impuestos sobre beneficios que se le aplica a las pequeñas y medianas empresas, y que al resto de bancos de tamaño medio y al conjunto de empresas calificadas como “grandes” por Hacienda, se les aplicara la misma carga fiscal que a las PYMES, el Estado recaudaría 66.630 millones de euros más.

¡Cada 12 meses el Estado tendría unos ingresos extras equivalentes a la congelación de las pensiones durante 44 años!


3º.- Una escala de 10 niveles de desgravación en el impuesto de sociedades, de acuerdo con el grado de reinversión productiva de los beneficios.


Quien más beneficios dedique a crear nueva riqueza social y nuevos puestos de trabajo productivos, más desgravación en el impuesto de sociedades. Ni estímulo ni desgravación para quien no reinvierta beneficios en la mejora, ampliación o modernización del tejido productivo.

¿Quién ha dicho que para reducir la deuda pública es necesario recortar salarios y gastos sociales?

miércoles, 28 de julio de 2010

LA REVOLUCION QUE VIVIMOS (Artículo de Fernando Moreno Bernal en Attac; www.attac.es)


El tiempo le ha dado la razón a Marx y se la ha quitado a Lenín. El final del sistema capitalista tan sólo se da cuando este se ha extendido hasta el último rincón de la Tierra, y será un cambio de sistema universal. No será uno a uno en los diferentes Estados-nación. Lo que no obvia que sea en estos donde se desarrolle actualmente la conciencia de las contradicciones de clase, por el interés del propio capital internacional en que así sea, ya que transformados en “defensores de intereses nacionales” se divide, separa y enfrenta a una parte de la humanidad contra las otras, ocultando las contradicciones de clase e impidiendo la necesaria respuesta unitaria universal.

Vivimos el cambio más profundo de toda la historia de la humanidad. El momento histórico en que nace la conciencia de humanidad, el “alma” común de todas las culturas, civilizaciones y razas que nos permitirá unir a todas ellas en una única humanidad que nace y vive en un único mundo y que se dotará de un Gobierno mundial democrático para los asuntos que necesariamente requieren de respuestas globales: el cambio climático, la desigualdad y hambre mundial, las migraciones y el control de las transacciones financieras internacionales.

Y este cambio ya ha comenzado. Podemos decir que se inició a finales de la década de los sesenta del S. XX con la revolución del 68 que se manifestó de distinta forma en distintos lugares del mundo. Revolución cultural, de rechazo de un modelo de vida basado en el consumismo y en la deshumanización de los valores dominantes en la sociedad, en un cambio de ética social. Revolución que fue en parte causa de la crisis del sistema financiero internacional salido de la segunda guerra mundial que se manifestó en 1971, provocando, a su vez, la creación de la OPEP y la denominada crisis del petróleo de 1973. La contrarrevolución cultural dio lugar a la ideología neoliberal que se logró imponer de la mano de la violencia dictatorial en Latinoamérica y de la guerra sucia en los países de la OTAN con la operación “gladio”. En los países del denominado “socialismo real” la burocracia y el “capitalismo de Estado” los dirigieron hacia el punto en el que hoy nos encontramos.

Desde entonces la humanidad ha ido conociendo los mecanismos de funcionamiento del sistema integrado de Vida del que formamos parte y somos su conciencia, la biosfera del planeta, recibiendo avisos para que actuemos con sentido común y justicia social, porque la amenazamos con nuestro comportamiento parasitario.

Primero fue la deforestación y la desertización de más de un tercio del suelo con la pérdida de la biodiversidad asociada. En segundo lugar fue la contaminación de los océanos con su creciente acidez, pérdida de algas y plantón, poniendo a numerosas especies marinas en peligro de extinción. En tercer lugar la contaminación y pérdida de las fuentes de aguas potables que ya amenazan de muerte a gran parte de la humanidad y son motivos de guerras locales cada vez más extendidas. En cuarto lugar ha sido la contaminación del aire que ha provocado el agujero en la capa de ozono y la pérdida de protección sobre los vientos y radiaciones solares. El sistema integrado de Vida que conocemos como Gaia, la Madre Tierra, está en peligro inminente, y con ella la humanidad entera.

Hemos perdido ocasiones para ese cambio de comportamiento que necesitamos y que cada vez es más urgente: La Cumbre de Río de Janeiro en 1992, Kyoto en 1997, Bali 2007 y Copenhague 2009. Las cuatro reuniones del G 20 han sido otras tantas ocasiones perdidas.

La apertura del pozo de BP a 1.500 metros de profundidad en el Golfo de Méjico y el caos generado por “ahorrar en costes empresariales” de alcance aún indeterminado, en una zona que ha provocado en dos ocasiones anteriores extinciones masivas de la Vida en el Planeta al liberar la acumulación de metano bajo la corteza del fondo marino, es el primero de los últimos avisos. El ataque a Irán, que ya está preparado para el mes de Agosto será el siguiente, y será el detonante que unirá y hará saltar a la población árabe. El detonante de una posible tercera guerra mundial.

La crisis del sistema financiero internacional en octubre de 2008 puso en marcha un proceso imparable que arrastra a toda la humanidad a la conciencia de la necesidad de este cambio profundo de forma de vida.

De la negación de la crisis del sistema a finales de 2008 se pasó a buscar responsables individuales sobre los que descargar la ira de los damnificados. Con las reuniones del G-20 se intentó negociar una salida dentro del propio sistema, con la misma forma de hacer las cosas, con más consumo y más endeudamiento, entre “todos” (incorporando a los cada vez más fuertes países emergentes del BRIC) Con la última reunión en Canadá, vimos que eso no es posible. Las tensiones entre los diferentes Estados y actores políticos que defienden intereses contrapuestos se agudizan.

Existe una salida pacífica en la correcta dirección del “bien vivir” aceptando que tenemos que hacer las cosas de otra forma, con otros objetivos, con otros valores y motivaciones. La crisis financiera del capitalismo se supera trascendiendo el propio sistema capitalista, haciendo avanzar el nivel de conciencia de la propia humanidad. Pasando del individualista, competitivo y violento sistema actual a otro solidario, cooperativo y pacífico mediante la imposición de un impuesto a los especuladores, tanto en las transacciones financieras en divisas como internamente en los estados-nación poniendo un impuesto específico a las inversiones especulativas en banca y bolsa, haciendo tributar a los Fondos de Capital Riesgo y aflorando el dinero negro de los paraísos fiscales y acabando con ellos. Pero esto no será posible pacíficamente por la oposición frontal de los muy escasos en número pero muy poderosos beneficiarios del propio sistema.

El año 2009 marcado por la crisis del capitalismo financiero y sus consecuencias, cuando la conciencia de la necesidad imperiosa de cambiar fue acompañada por las dudas sobre la capacidad para afrontarlo e indecisiones sobre la dirección y profundidad de este cambio, hubo que organizar la esperanza en torno a unas nuevas bases éticas sobre las que edificar la alternativa económica, social y política al actual sistema. El comienzo de la revolución es un cambio cultural y ético apoyado sobre un grito de rebeldía y denuncia contra lo que hay. A los objetivos, motivaciones y valores hegemónicos del sistema por y para el capital se le contraponen los objetivos, motivaciones y valores del nuevo sistema por y para la humanidad. Al “mal vivir” actual se le contrapone el “bien vivir” que ya podemos visualizar del mañana.

El año 2010 está siendo el año en que se agudizan las contradicciones, el año de la soledad y la angustia para aquellos que todavía aspiran a volver al pasado; a retomar y revitalizar un sistema moribundo que se resiste a desaparecer sin conseguirlo, provocando un mayor sufrimiento a sus poblaciones por las erróneas medidas adoptadas por sus dirigentes, justificadas en una pronta superación de las dificultades y en un hipotético retorno a un consumo despilfarrador soportado en un crecimiento ilimitado, depredador con la naturaleza y suicida con la humanidad. Paralelamente la conciencia y la necesidad de respuestas alternativas se plasman en los pueblos del sur, la Cumbre de Cochabamba en Bolivia donde surge la conciencia de la necesidad y la fuerza para el cambio, y el SUCRE como moneda de un sistema financiero alternativo. El ataque a Irán tensionará más aún las contradicciones entre los propios aliados y defensores del sistema, creando desorden, confusión y peligro para toda la humanidad. La recaída en la crisis hará saltar el sistema financiero internacional basado en el dólar USA, dando paso a la salida de la crisis en el sistema: la guerra.

La humanidad se adentra en un periodo de agotamiento de fuerzas y cansancio, de depresión colectiva que deberemos superar aceptando los inevitables cambios en la forma de organizarnos y de relacionarnos con nuestro planeta, en armonía con la Madre Tierra. La situación límite hará florecer la necesidad de la nueva conciencia, empujando a toda la humanidad a luchar por los cambios, renaciendo en una nueva humanidad, repensándose y reorganizándose a si misma.

ATTAC ha cumplido un papel clave al analizar y desvelar el funcionamiento parasitario de la financiarización del sistema en sus últimos años de capitalismo senil, como el concienzudo de espíritu que se había especializado en estudiar no la sanguijuela, sino el cerebro de la sanguijuela. Ahora sabemos donde dirigir las acciones, que hay que controlar y como poner en funcionamiento la alternativa que existe, no sólo posible sino imprescindible y urgente.

La revolución que vivimos es universal, se desencadenará paulatinamente por zonas territoriales: Latinoamérica, el Magreb, la zona euro, etc. No se va a resolver a través de candidaturas electorales dentro de cada Estado-nación, pero debemos clamar a los cuatro vientos, en todas las naciones y pueblos diciendo en todos los posibles foros existe alternativa y aquí está. Son los pueblos, las sociedades civiles, los protagonistas del cambio. Los únicos con la fuerza necesaria para realizarlos. Los únicos que con su autoorganización generan el contrapoder creador de la nueva realidad que tendrá la fuerza necesaria para parar la guerra uniendo a toda la humanidad en una gran hermandad.

lunes, 26 de julio de 2010

CON LAS GAFAS DE LA SOBERANIA ALIMENTARIA (Artículo de Gustavo Duch en Attac; www.attac.es)


El desarrollo surge del crecimiento económico. Los transgénicos llegan para erradicar el hambre en el mundo. Los atuneros españoles en Somalia requieren de todo nuestro apoyo. La pequeña agricultura española vive sin trabajar gracias a los subsidios públicos. Las grandes superficies nos facilitan las compras además de ofrecernos precios muy ventajosos. El cambio climático lo resolveremos con mejor tecnología. La internacionalización de las empresas españolas las convierte en agentes de desarrollo y crean riqueza allí donde desembarcan. Los países africanos no son capaces de aprovechar sus recursos naturales. La acuicultura ofrece una alternativa al agotamiento de los recursos pesqueros. La seguridad alimentaria de nuestro país se garantiza con las producciones del Sur. La agricultura ecológica es poco productiva y costosa. Los agrocombustibles no son responsables del aumento de los alimentos. La reforma agraria es una lucha obsoleta, del pasado…. Que no, que no me lo trago.

Informaciones como estas, que nos encontramos a diario presentadas como verdades absolutas, sin rendijas, tienen todas un propósito: consolidar una racionalidad que justifique el expolio y dominio que un centro global hace de las periferias y de la Madre Naturaleza, para poder seguir reproduciendo una forma de vida capitalista. Por eso me gusta recomendar, aprendiendo la fórmula propuesta por los movimientos feministas, que analicemos las cuestiones relacionadas con la agricultura colocándonos las gafas de la Soberanía Alimentaria.

Si la Soberanía Alimentaria se entiende como «el derecho de los pueblos a controlar sus propias semillas, tierras, agua y la producción de alimentos, garantizando, a través de una producción en armonía con la Madre Tierra, local y culturalmente apropiada, el acceso de los pueblos a alimentos suficientes, variados y nutritivos», vemos con sus gafas, un paisaje diferente:

Somalia tiene derecho y prioridad en el acceso a los recursos pesqueros de su región; la revolución verde con su química, y ahora con los transgénicos, se apropia del conocimiento común y colectivo de las mentes campesinas; las corporaciones en el trono del Sistema Agrario Global sólo entienden de beneficios económicos y nada saben del acto de cultivar y proveer alimentos; el cambio climático es un antiguo problema (con mucha responsabilidad en la agricultura industrial) que no lo puede resolver nuevas tecnologías; el acceso a la tierra es la base de las desigualdades en el campo (acentuado hoy día con la especulación que sobre la tierra cultivable se está dando); la internacionalización de las empresas es en realidad una deslocalización en busca de rebajar sus costes laborales y al encuentro de medidas medioambientales más permisivas; la agricultura campesina o ecológica, la agroecología, es capaz de alimentar al Planeta a la vez que lo enfría; la acuicultura está diseñada casi exclusivamente para disponer de productos interesantes para la exportación, es decir, de nuevo para nutrir al saciado centro global…

Que sí, que con estas gafas, descubrimos un cúmulo de atropellos e injusticias a la vez que nos presentan opciones posibles para reinventar, recuperando sabidurías pasadas, un nuevo modelo de alimentación.

sábado, 24 de julio de 2010

LA IMPERIOSA NECESIDAD DE SUBIR LOS IMPUESTOS (Artículo de Vicenç Navarro en Attac; www.attac.es)


Uno de los mitos que se reproduce en gran número de medios de información económica en España (reproducido también en los rotativos de mayor difusión del país) es que en momentos de recesión como el que ahora vivimos es importante no subir los impuestos, pues ello reduciría la demanda (al sustraer recursos a la renta disponible a la población) y con ello, el estímulo económico y la creación de empleo. En realidad, la teoría neoliberal indica que en momentos de recesión hay que bajar los impuestos a fin de estimular la demanda y el consumo. El Presidente Reagan fue el que introdujo esta teoría (a la cual se refirió el candidato Bush senior cuando competía con el candidato Reagan en las primarias del partido Republicano, como “voodoo economics”, es decir, economía de los brujos), reduciendo los impuestos (de la gente más rica) que, según él, estimularía la economía, generando más recursos al estado. La realidad es que tal reducción de impuestos a las rentas superiores creó un enorme déficit del estado, lo cual era, en realidad, el objetivo real de su política, utilizando este déficit para argumentar que había que reducir el gasto público (incluyendo el gasto público social) para disminuir y/o eliminar el déficit. Tal “voodoo” economics” se ha transformado en la política de los establishments europeos tales como el Consejo Europeo, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo. Tal reducción de impuestos de los ricos originó, sin embargo, grandes déficits y una elevada deuda pública (tal como muestro en mi artículo “Las Políticas Fiscales Neoliberales”, Público, 08.07.10). Este aumento de los déficits y la deuda pública se utiliza como argumento para exigir, ahora, una reducción del gasto público (incluyendo el social) con el fin de disminuir el déficit. Tal postura es parte integrante del dogma económico neoliberal, reproducido a base de fe y no de evidencia empírica que lo sustente.

La otra alternativa, la de subir los impuestos, es desechada, pues, se nos dice, disminuiría la demanda y el estímulo económico. Dado que la mayoría de la población prefiere pagar el número más bajo posible de impuestos, entonces, aquel mensaje cala y se incorpora rápidamente a la sabiduría convencional. Es así como los dogmas se producen y reproducen. Pero como siempre ocurre en nuestro país, un elemento clave para entender quién paga impuestos y cuánto pagan, es la clase social del contribuyente. La gente con más ingresos, los ricos, son los que tienen mayor capacidad de ahorro. Tienen tanto dinero que, incluso después de consumir (consumo de lujo) les queda bastante para ahorrar. Pero lo que se necesita ahora, en un momento de recesión, no es tanto que la gente ahorre, sino que gaste, consuma y estimule la economía.

Pues bien, el Estado debe conseguir dinero de los ricos (a base de aumentar sus impuestos, que han ido descendiendo durante todos estos años) y con tal dinero crear ocupación en los servicios públicos, que están muy poco desarrollados en España. Otro dogma neoliberal, también erróneo, que se promueve y reproduce en España, es que hay demasiados empleados públicos. Nada menos que todo un Ministro de Economía de un gobierno socialista, el Sr. Boyer, en una entrevista en El País (“Zapatero me escucha con interés”, 11.07.10), decía que el empleo público era demasiado alto en España, más alto que en Alemania (“El peso del PIB de la remuneración de los asalariados públicos es el 12% en España, mientras que en Alemania es el 7,5%”). Pero el Ministro Boyer no puede concluir de estas cifras que el número de empleados públicos sea más elevado en España que en Alemania. Si hubiera sido estudiante mío en la asignatura Políticas Públicas I, le habría suspendido. Es un caso claro de cómo no leer las estadísticas. Para comparar empleo público de España con Alemania, por ejemplo, hay que comparar manzanas con manzanas y no con peras. El hecho de que Alemania tenga menos empleados públicos es porque en el sistema de contabilidad nacional, el sector sanitario alemán no está contabilizado en las cifras de empleo del Estado. Al ser su sistema sanitario un Seguro Nacional de Salud en lugar de un Servicio Nacional de Salud, el empleo de tal sistema se contabiliza en un apartado distinto (ver “El empleo público en España no es excesivo. Los errores del informe sobre el coste de la Administración, de la EAE Business School”, de Vicenç Navarro, Marta Tur, Miquel Campa y Carlos Carrasco, en www.vnavarro.org, Sección: Economía Política). Cuando se incorpora tal empleo público sanitario alemán en el del Estado, entonces Alemania tiene un empleo público mayor que España. Tal error es semejante al que ocurriría si excluyéramos de la categoría de empleo público a los profesionales sanitarios, cuando la financiación sanitaria dependía de la Seguridad Social. Sería aconsejable que los economistas que dirigen la política económica del país diversificaran sus lecturas y no aceptaran automáticamente los informes procedentes de la banca y del mundo empresarial. De la misma manera que la industria farmacéutica tiene una enorme influencia en configurar la cultura médica (a través de patrocinar y financiar las revistas y congresos médicos), el capital financiero tiene una enorme influencia (junto con el mundo de las grandes empresas) en la cultura económica, a través de medidas semejantes. De ahí que la sabiduría convencional en círculos económicos esté muy influenciada por la Banca, situación que se acentúa todavía más en los gobiernos que se rodean de asesores procedentes o próximos a la banca o al Banco de España (el Vaticano del pensamiento liberal). El dato de que España tiene más empleo público que Alemania procede de un informe (de gran pobreza técnica) publicado por el IESE, financiado por la Banca. Y debido a la escasísima capacidad crítica de los mayores medios de difusión del país, se reprodujo ampliamente. En el trabajo citado anteriormente, investigadores del Observatorio Social de España (OSE) mostramos los numerosos errores de tal informe. Pero en una situación que caracteriza la cultura neoliberal dominante en círculos económicos, tal aseveración continúa repitiéndose, ignorando la evidencia brumadora que la cuestiona. Yo rogaría al lector que cada vez que lea un artículo que registre aquella falsedad, le envíe al autor del mismo copia del trabajo del OSE. En realidad, pensaba abrir en mi blog (www.vnavarro.org) una sección (que iba a titular “los errores que se cometen en el discurso político y mediático español) para ir alertando al público de que se están tomando medidas en base a informaciones erróneas, pero tuve que abandonar la idea, pues era un número excesivo.

Todo lo dicho tiene gran importancia, porque lo que el Estado debería hacer es aumentar los impuestos para crear empleo. Si el estado central eliminara todas las reformas fiscales regresivas (que han beneficiado primordialmente a los ricos durante los últimos veinte años) podrían recogerse 66.000 millones de euros, con los cuales se podrían crear más de cuatro millones de puestos de trabajo (ver mi artículo “¿Estamos viviendo por encima de nuestras posibilidades?”)

El lector se preguntará: ¿y por qué no se hace? Y la respuesta es el enorme poder de los lobbies económicos y el poder de clase (es decir, de los grupos más pudientes) que los poderes políticos (en teoría nuestros representantes) no se atreven a antagonizar. ¿Entiende usted lector, por qué las clases populares están cada vez más frustradas con nuestros representantes?

viernes, 23 de julio de 2010

HABLEMOS DE ATTAC (Artículo de Carlos Martínez en Attac; www.attac.es)


No hablo en nombre de ATTAC, si bien por ser socio y conocedor de su discurso e ideas, puedo escribir y aclarar algunos extremos. Siendo cierto que soy el presidente de ATTAC España, soy su representante, no su director, ni su jefe, pues el sujeto de dirección en ATTAC es colectivo y participativo.

No obstante y ante ciertos comentarios e insinuaciones acerca de la vinculación de ATTAC con ciertos partidos políticos hay que advertir ciertos extremos, por lo que deseo dejar muy claras algunas cuestiones:

1. ATTAC surge como un Movimiento Ciudadano Internacional, no como ONG o partido, sino como un Movimiento Social cívico y democrático. Un nuevo movimiento social, de carácter altermundista es decir en búsqueda de otro mundo que es posible y que exige el control de los mercados financieros, los capitales y la defensa de los servicios públicos entendidos erróneamente como mercancía por la Organización Mundial del Comercio y por la implantación de la Tasa Tobin o Impuestos sobre las Transacciones Financieras especulativas, es decir por la Justicia Fiscal Global.

2. ATTAC es fundador del Foro Social Mundial y por tanto mantiene fraternas y permanentes conexiones con Movimientos, Sindicatos, Asociaciones y ONGs en búsqueda de la Justicia, la Igualdad y la defensa de la madre tierra. ATTAC participa en los foros sociales regionales y en los locales así como en redes que buscan los mismos objetivos o parecidos en su enfrentamiento con la ideología política neoliberal así como denunciando sus nefastas consecuencias para la mayoría de las personas.

3. ATTAC es totalmente autónoma de partidos y gobiernos, así como de Sindicatos y ONGs, con los que pueden mantener relaciones y lo hace, pero jamás en calidad de correa de transmisión o sumisión.

4. Hace ya once años que ATTAC denuncia la Dictadura de los Mercados, y hace de las propuestas y alternativas para superarla su razón de ser.

5. ATTAC elabora discurso y denuncia el capitalismo financiarizado. En su origen este discurso fue novedoso, ahora afortunadamente muchas personas y organizaciones lo asumen. Pero ATTAC sigue elaborando y proponiendo como centro de pensamiento crítico que también es.

6. ATTAC es consciente de que sus propuestas pueden ser bien recogidas o malinterpretadas y/o sesgadas, incluso utilizadas torticeramente. En cualquier caso es responsabilidad de quienes “quieren echar agua al vino” y no de ATTAC, que solo se hace responsable de lo que firma en sus documentos y comunicados. La tasa Tobin que propone ATTAC, por ejemplo, no es la tasa Robin Hood que recientemente ha circulado por parte de algunas ONGs y Fundaciones, que ciertamente trabajan por solucionar graves problemas mundiales e injusticias, pero que no se plantean las agresiones del sistema capitalista y su naturaleza radicalmente injusta. En ATTAC sabemos de sobra que estos intentos de suavizar nuestras propuestas originales están condenados al fracaso, pues quienes las realizan no están ciertamente dispuestos a conseguirlas, sino a maquillar alternativas que por otro lado son viables y realizables.

7. ATTAC acude donde y cuando se le invita a difundir sus propuestas y formar e informar a quienes se lo demandan, sin que la presencia de personas de ATTAC signifique compromiso o apoyo partidario a los organizadores/as.

8. ATTAC España no está comprometido partidariamente con nadie, más que con la ciudadanía activa en búsqueda de otro mundo, de la democracia participativa y de la justicia fiscal.

9. ATTAC, en su funcionamiento interno, es plural, democrática e inclusiva, y demuestra en sí misma la posibilidad de convivir, elaborar y luchar juntos y juntas a activistas y personas comprometidas del amplio espectro de los que desean otra sociedad justa y otro mundo en paz y solidaridad. De las y los que desean la república de los iguales, cívica y radicalmente democrática.

10. ATTAC es también un movimiento de acción y movilización. Educación para la acción. ATTAC no es tan solo un laboratorio de ideas. Elabora y propone discurso, pero sale a la calle, lo defiende y lo extiende. ATTAC sabe que solo la ciudadanía activa y movilizada logrará frenar la agresión contra las clases populares y trabajadoras, contra la ciudadanía que los poderes financieros ejecutan constantemente ante la pasividad y complacencia de la inmensa mayoría de los gobiernos y en nuestro caso de la Unión Europea en particular.

11. ATTAC no puede impedir que otros y otras defiendan sus ideas y las asuman, es más ojalá esta asunción fuera mayoritaria y hubiera voluntad política para ejecutarla, pues declaraciones vacías ni sirven ni engañan ya a nadie.

12. ATTAC colabora con quien está dispuesto a apoyar sus propuestas o al menos escucharlas, pero ni manipula, ni se deja manipular.

13. ATTAC llama a la ciudadanía a ponerse en pie y, con dignidad, hacerle frente de forma pacífica, cívica y contundente a la banca, los poderosos y los especuladores que con sus aparatos de dominación desean que la crisis sistémica que ellos han provocado con su rapiña sea pagada con nuestro esfuerzo, dinero público y a costa del empobrecimiento y pérdida de derechos sociales de la ciudadanía europea y de la miseria de las y los pobres del mundo.

14. Estaremos en la amplia alianza social por la justicia fiscal, la libertad y el reparto. En las movilizaciones ciudadanas y laborales por la defensa del bienestar y el buen vivir, la dignidad y lo público frente a la privatización de la vida, la democracia y el estado, nos encontrareis.

15. ATTAC, en consecuencia, apoya la huelga general y la movilización europea del 29 de septiembre, como acción ciudadana frente a la dictadura de los mercados, la imposición de políticas neoliberales para paliar la crisis, el ataque al estado del bienestar o lo que de el mismo queda y en defensa de las sanidad y la educación públicas, los bienes públicos, la banca pública, las energías públicas y la defensa de los sistemas públicos de pensiones y una fiscalidad justa, progresiva y que reparta.

domingo, 18 de julio de 2010

LOS RICOS EMPOBRECEN ESPAÑA, LOS DEMAS LA ENRIQUECEMOS (Artículo en De Verdad Digital; www.deverdaddigital.com)



Demetrio Carceller, el representante de una de las mayores fortunas de España, estaría falseando su residencia fiscal en Portugal para defraudar fiscalmente en España. La mayor parte del patrimonio familiar está a su nombre y Hacienda le ha bloqueado 400 millones de euros. Carceller está ligado tanto a La Caixa como, a través de Abelló, a Botín. Mientras al 90% de los españoles nos suben los impuestos, a la oligarquía le permiten privilegios fiscales como las Sicav, y además evaden capitales. Los ricos empobrecen España mientras los demás la enriquecemos. Reforma fiscal progresista ya.

Porque el fraude investigado por la Audiencia Nacional, que empezó el magistrado Baltasar Garzón y lo continúa ahora su sustituto Pablo Ruz, imputa a Demetrio Carceller falsedad de domicilio fiscal, desde hace quince años, aparentando que reside en Portugal. Pero ¿quién es Demetrio Carceller? Es el patriarca de una de las familias más ricas de España. Aunque tiene ochenta años y aparentemente se encontraría ya retirado de los negocios, por su edad, curiosamente la mayor parte del patrimonio del clan Carceller figura todavía a su nombre. Es decir, concentraría la riqueza personal, no empresarial, de la familia. Sin embargo, la dirección de los negocios empresariales la lleva Demetrio Carceller, hijo, con presencia en los consejos de administración de empresas como Sacyr, Gas Natural, Ebro y CLH, además de presidente de la petrolera DISA y la cervecera Damm.

Es decir, unos, en el clan familiar, obtienen, mediante los privilegios fiscales de bajos tipos en los impuestos de grandes sociedades, extraordinarios beneficios. Siguen obteniendo, mediante el ridículo 1% del impuesto a las Sicav sobre tales beneficios, descomunales ganancias. Y otros, toda la inmensa riqueza personal que amasan en España, se la llevan fuera de nuestro país y evaden el pago incluso de tan leves impuestos. Un despacho de abogados se encarga de gestionar la creación de un complejo entramado de sociedades por el que enviar el capital a distintos paraísos fiscales.

Un ejemplo más, históricamente tradicional ya, de cómo la oligarquía española no tiene un proyecto para España de construcción y desarrollo de una economía y un Estado fuertes. Los grandes banqueros y empresarios españoles sólo quieren acumular ingentes cantidades de capital incluso a costa de imposibilitar el crecimiento económico y la fortaleza política de España. Así lo encarna el patrón de patrones, Botín. Ser el primer banco de Europa y estar entre los mayores del mundo aunque eso suponga para España su debilitamiento financiero y político.

Este caso también demuestra el otro rasgo del poder oligárquico español, su dependencia de las clases dominantes de otros países, su carácter antipatriota. Demetrio Carceller fue, hasta finales de los ochenta, presidente del Banco Comercial Transatlántico (Bancotrans) hasta que vendió el 11% al Deutsche Bank, dándole el control del banco, que pasó a ser Deutsche Bank en España, y convirtiéndose él mismo en socio del Deutsche Bank. Los ricos españoles se vendieron a Napoleón y a Francia. Siguieron con Inglaterra en el siglo XIX… y así hasta la actualidad, con Estados Unidos y Alemania. Los ricos empobrecen y venden a España. Los demás españoles, unidos, la enriquecemos y la defendemos. Y España gana.
Mientras al 90% de los españoles nos suben los impuestos, los oligarcas se permiten privilegios fiscales. Los ricos empobrecen España mientras los demás la enriquecemos. Reforma fiscal progresista, ya

MANIFIESTO CONTRA EL PLAN DE AJUSTE DEL GOBIERNO (Artículo de Attac; www.attac.es)


ATTAC España, junto con el resto de ONG, sindicatos y organizaciones sociales que forman parte de la Alianza Española contra la Pobreza, firma este Manifiesto en el que se critica con dureza el plan de ajuste del gobierno y plantean nuevas vías más justas y solidarias para la salida de la crisis.

1. Las organizaciones de la Alianza Española contra la Pobreza denunciamos el plan de ajuste diseñado por el Gobierno y aprobado por el Congreso. Por su inviabilidad, por ceder a la presión de los mercados financieros y por asestar un duro golpe a pensionistas, empleados públicos, personas dependientes, paradas y a los millones de personas que viven en extrema pobreza en el mundo. Los recortes sociales anunciados por el Ejecutivo representan una quiebra en el discurso del Presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que ha provocado un cambio de escenario político y social, que percibimos como permanente y no coyuntural, que puede provocar un conflicto social de largo alcance. La reducción del 5% de los salarios a los empleados públicos, la congelación de las pensiones contributivas a partir de 2011, el endurecimiento de las medidas en materia de dependencia; la eliminación del régimen transitorio para la jubilación parcial y de la prestación por nacimiento; la reducción de la Ayuda Oficial al Desarrollo y de la inversión pública estatal son propuestas injustas y estériles que exigen una respuesta global y contundente. Son injustas porque atacan al conjunto de los sectores más perjudicados y estériles porque no ayudan a la recuperación económica.

2. Las organizaciones sociales reafirman la importancia de las políticas públicas en materia de derechos sociales y de la calidad de los servicios públicos. Esto exige de la sociedad y especialmente de sus responsables políticos el reconocimiento y la valoración de los empleados públicos por la labor esencial que realizan en áreas tan esenciales como la sanidad, la educación, la seguridad ciudadana, la atención a la dependencia,… España aún está por debajo de la media europea en cuanto a porcentaje de gasto público y número de funcionarios. Alterar unilateralmente los acuerdos suscritos y reducir sus salarios es el peor mensaje que se pueda enviar.

3. Consideramos inaceptable el recorte de Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) realizado. El gobierno incumple con ello el Pacto de Estado contra la Pobreza, suscrito también por todos los partidos políticos con representación parlamentaria, de alcanzar el 0,7% antes de 2012 y el compromiso europeo de destinar el 0’51% de su RNB en 2010 para AOD. Igualmente consideramos muy preocupante e irresponsable la dialéctica de enfrentar las necesidades domésticas con las de los países empobrecidos. El impacto de la crisis generada por el Norte Financiero está siendo mucho mayor en los países más vulnerables a los que no se puede recortar la ayuda. Igualmente irresponsable y oportunista consideramos la petición de reducir a la mitad la AOD del principal partido de la oposición, el Partido Popular, firmante así mismo del Pacto de Estado contra la Pobreza. Con ello ambos partidos demuestran que consideran las políticas de cooperación como un gasto público secundario y prescindible, en contra de lo que establece el consenso de la comunidad internacional.

4. La Alianza española contra la Pobreza recuerda al presidente Zapatero y al resto de partidos políticos, que todos ellos firmaron en diciembre de 2007 un Pacto de Estado con el compromiso firme de alcanzar el 0’7% de la RNB en 2012 destinado a AOD, algo improbable con el recorte realizado. Más improbable aún si consideramos el efecto “bola de nieve” que el anuncio del recorte tendrá en la cooperación descentralizada que se realiza desde ayuntamientos, diputaciones provinciales y gobiernos autonómicos. El Ayuntamiento de Madrid ha sido el primero en adherirse a un discurso, que al enfrentar necesidades domésticas con las de los países más empobrecidos, obvia la importancia que las políticas públicas de cooperación y solidaridad tienen, tanto por sus efectos y resultados sobre poblaciones con dificultades incomparables con las nuestras, como por la construcción en nuestro país de un tejido social activo y comprometido con las causas de la justicia social.

5. Consideramos que el combate eficaz a la crisis e inestabilidad de los mercados financieros debe realizarse desde instancias internacionales, particularmente desde la Unión Europea, en lugar de cargar con programas de ajuste las políticas nacionales. Las estrategias de refuerzo del Fondo Monetario Internacional con millones de dólares de los erarios públicos, así como el más reciente paquete de rescate del sistema financiero europeo con la creación de un fondo de 750.000 millones de euros no servirán de nada si no se establecen nuevas regulaciones y obligaciones impositivas al capital financiero. Los gobiernos soberanos deben evitar a toda costa la opacidad, la arbitrariedad y la gratuidad con la que actúan los inversores financieros ponga en jaque los derechos sociales y de ciudadanía de los países como el nuestro. Acabar con el “casino” financiero será la mejor medida para la estabilidad social y económica.

6. Las organizaciones firmantes conocemos y proponemos varias alternativas. Nuestras propuestas se basan en aumentar los ingresos a través de reformas fiscales sobre el sector financiero y sobre las rentas del capital. En cuanto a reducir partidas de gasto, puede hacerse sobre partidas que no afectan a las políticas sociales ni a las de inversión productiva. En definitiva, el rescate del sector financiero no puede hacerse mediante el abandono de los trabajadores y el modelo social europeo.

7. Las organizaciones sociales consideramos que es preciso retomar la iniciativa a favor de la agenda internacional de desarrollo con equidad y justicia, y demandamos al gobierno que enfrente a los mercados financieros mediante propuestas concretas que establezcan impuestos a las transacciones financieras y obtengan recursos adicionales a los ya comprometidos para las estrategias de desarrollo; sobre la prohibición de los Paraísos Fiscales y sobre la regulación de la transparencia democrática para los mercados financieros. Enviar un mensaje de reducción de la ayuda en lugar de continuar con la agenda para la obtención de recursos adicionales supone emprender un camino equivocado.

8. La erradicación de la pobreza en el mundo exige controlar la especulación financiera y realizar inversión en desarrollo humano. Resaltamos la importancia de la Cumbre de Naciones Unidas que se celebrará en septiembre en la que se revisan los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), el mayor compromiso mundial para conseguir reducir a la mitad la pobreza en 2015. En este sentido, las organizaciones sociales continuarán exigiendo al gobierno español, y más en este semestre que preside la UE, un plan de reactivación y un esfuerzo extra para avanzar en el cumplimiento de los ODM antes de 2015, pero el paquete de ajuste hace dudar del impulso que España pueda llevar a la Cumbre de las Naciones Unidas.

9. En el ámbito español de las políticas de cooperación, recordamos que, con más motivo en tiempos de austeridad, es perfectamente posible avanzar con claridad sobre la hoja de ruta que supone el Pacto de Estado contra la Pobreza. Más allá de las dificultades de alcanzar objetivos cuantitativos con el ajuste aprobado, el Pacto contiene varias decenas de medidas referidas a la calidad de la ayuda, a la independencia de la misma de intereses comerciales o geoestratégicos, a la cancelación y/o sostenibilidad de la deuda externa, a la promoción del tejido social y la Educación para el Desarrollo. El Gobierno tiene la imperiosa obligación política de presentar un plan con medidas concretas sobre estos particulares, especialmente en lo que tiene que ver con la reforma del sistema de ayuda, muy tímidamente iniciada, y que deberá incorporar profesionales de diferentes disciplinas en posiciones relevantes tal y como exigen las políticas de cooperación al desarrollo.

10. La Alianza Española contra la Pobreza insiste en que la crisis no puede ser una excusa para que nuestro gobierno incumpla su deber con los más empobrecidos que, recordemos, no han sido quienes han generado la crisis.

Hacemos un llamamiento a la ciudadanía para que participe en las diferentes movilizaciones que se convoquen por parte de las organizaciones firmantes de este manifiesto.

viernes, 16 de julio de 2010

¿QUE PASA EN ESPAÑA? (Artículo de Vicenç Navarro en Attac; www.attac.es)


En las últimas semanas hemos visto toda una serie de acontecimientos que están impactando a las clases populares de las distintas naciones y regiones de España. Uno, el más importante, es la enorme avalancha neoliberal, liderada por las derechas europeas (que dominan las instituciones de la UE) con la complicidad de partidos gobernantes de centroizquierda, que está reduciendo significativamente los derechos y beneficios laborales y sociales de la ciudadanía de los países de la UE, incluyendo España.

El otro hecho es el dictamen del Tribunal Constitucional (TC) que recorta significativamente el Estatut aprobado por el Parlament, las Cortes Generales y refrendado por el pueblo catalán en referéndum, y que generó, como protesta a tal dictamen, la manifestación más grande que jamás haya existido en Catalunya. Y por último, el pasado domingo, la selección española (en la que los jugadores del Fútbol Club Barcelona, el Barça –un símbolo del catalanismo identitario–, eran el grupo más extenso dentro del equipo) ganó el Mundial de fútbol, lo cual creó grandes movilizaciones en gran parte de España (incluyendo Catalunya) que las derechas están intentando contraponer a la movilización del día anterior en Catalunya, que supuestamente amenazaba la unidad de España.

Todos estos hechos corresponden a un contexto político común que, por paradójico que parezca, reflejan las mismas coordenadas de poder. La avalancha neoliberal responde a unos intereses de clase bien definidos. El mundo financiero (responsable de la crisis) y el mundo de las grandes empresas y sus instrumentos políticos están consiguiendo (con la ayuda de los medios afines) lo que han querido durante muchos años: el debilitamiento del mundo del trabajo. Mientras que los beneficios del gran mundo empresarial crecieron en el primer trimestre del 2010 un 18,5% (según las cifras de la Agencia Estatal de Administración Tributaria), las rentas del trabajo continuaron descendiendo un 8%. La reducción del gasto público (incluyendo el gasto público social) y la desregulación del mercado de trabajo tienen como principal objetivo debilitar al mundo del trabajo (incluyendo sus sindicatos).

Para ocultar esta realidad, se ha construido todo un entramado ideológico promovido por los establishments mediáticos y políticos neoliberales que argumentan que tales medidas son necesarias para recuperar la confianza de los mercados financieros (es decir, de la banca, que fue la que causó la crisis en primer lugar). Como bien escribió Mark Weisbrot, codirector del Center for Economic and Policy Research de Washington, en The Guardian (09-07-10), los argumentos que el establishment neoliberal de la UE y el Fondo Monetario Internacional están promoviendo carecen de validez científica. En realidad, España fue uno de los países de la UE-15 que cumplió más con la ortodoxia neoliberal, habiendo alcanzado una de las deudas públicas más bajas de la UE-15, y un superávit en los presupuestos del Estado en los tres años que precedieron la crisis. Y, a pesar de ello, España está en el centro de los países que más están sufriendo la crisis. Y ello no se debe al crecimiento “desmesurado” del gasto público (como lo presentan los neoliberales), sino al comportamiento especulativo de la banca (creando el boom inmobiliario) y a las políticas regresivas fiscales, que facilitaron el crecimiento del déficit cuando disminuyó la actividad económica.

Estos sacrificios son enormemente impopulares. De ahí que en España las derechas recurran a las banderas para conseguir el apoyo popular que sus políticas económicas le niegan. La derecha nacionalista española es heredera del Estado fascista que dominó España durante 40 años y que justificó el enorme daño que conllevó (España tenía el PIB per cápita de Italia en 1936; en 1975, el PIB de España era sólo un 64% del de Italia), con el argumento de derrotar al comunismo y al separatismo, defendiendo “la unidad de España” (el eslogan utilizado por el fascismo y el posfascismo para justificar la imposición de una España radial, uniforme y excluyente). En defensa de unos intereses de clase, impusieron el mayor retraso económico, político, social y cultural que haya habido en Europa. Los datos hablan por sí mismos (ver mi libro El subdesarrollo social de España).

Sus herederos –el Partido Popular– han continuado haciendo un enorme daño a las clases populares de las distintas naciones y regiones de España, habiendo sido el Gobierno del PP el que, con sus políticas de desregulación del suelo y políticas fiscales regresivas, originaron la crisis actual. Y ahora, en su intento de capitalizar el anticatalanismo (que sembró la dictadura en la población española), se ha opuesto al Estatut que fue aprobado por los representantes del pueblo catalán y del pueblo español, argumentando que rompería España. La sentencia del TC, que ofendió (en su procedimiento, en su narrativa y en su dictamen) al pueblo catalán, ha creado tensiones totalmente innecesarias. Si el TC hubiera aprobado sin más el Estatut, España hubiera continuado unida. En realidad, se ha ido implementando durante cuatro años sin que apareciera ni siquiera una fisura. El Estatut representaba una redefinición de España. Es la resistencia a esta redefinición liderada por la derecha española la que está estimulando la rotura de España, pues el independentismo se está alimentando de esta insensibilidad hacia aceptar una España que respete su plurinacionalidad.

Pero España es plural, y el mejor indicador de ello es la selección española de fútbol, en la que precisamente el contingente del Barça jugó un papel clave en la victoria. Cuando el Barça ganó la Champions y sus jugadores expresaron con orgullo “Visca Catalunya!” en un Camp Nou lleno de senyeras, varios medios madrileños presentaron tal movilización como prueba de un incipiente separatismo. La mejor prueba de tal falsedad es que, el pasado domingo, estos “supuestos” separatistas jugaron un papel clave en dar la victoria a España. ¿Hasta cuándo continuará la derecha dividiendo a España?

martes, 13 de julio de 2010

¿EL MUNDO TIENE ARREGLO? (Artículo de Federico Mayor Zaragoza en Attac; www.attac.es)


1) Si se consolida la democracia y los políticos llevan las riendas en lugar de ceder a la presión de las instituciones financieras, sustituyendo una economía basada en la especulación por otra basada en el conocimiento.

2) Si se disminuyen las inversiones en armas y gastos militares y se destinan más fondos al desarrollo global sostenible, aumentando considerablemente el número de personas que se beneficien del progreso.

3) Si se termina enérgicamente con los paraísos fiscales y se ponen en práctica, de una vez, los mecanismos de financiación alternativos como las tasas sobre transacciones electrónicas.

4) Si se termina, también de una vez, con los grupúsculos plutocráticos del G-7, G-8, G-20… impuestos por los “globalizadores” y las Naciones Unidas se refuerzan y dotan de los medios para cumplir sus misiones de seguridad territorial a escala mundial; de hacer respetar el Derecho Internacional; de incluir a la Organización Mundial del Comercio y hacer que el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional cumplan sus misiones fundacionales; de interponer rápidamente los cascos azules, en lugar de ser testigos impasibles de genocidios y violaciones masivas de los derechos humanos; si se coordinan las acciones de los cascos rojos, especialmente preparados para reducir el impacto de catástrofes naturales o provocadas…

5) Si se adopta la decisión de que, de la noche a la mañana, las drogas no valgan nada, hallándose disponibles en todas partes y a precios módicos, como sucede con el alcohol y el tabaco. Esta “legalización” iría acompañada, como procede, de una campaña de disuasión en todos los medios de comunicación, docentes, etc. y del tratamiento de los adictos, para su recuperación, clínicamente.

6) Si en todo el mundo los ciudadanos, conscientes del poder que les confiere la participación no presencial, deciden dejar de ser receptores resignados y pasan a la acción.

El mundo tiene arreglo. Pero no será el G-20 de la “solución Bush” el que resolverá los problemas del mundo. Ni “rescatando” a banqueros irresponsables con dinero público. Ni deslocalizando la producción por “codicia añadida”. Ni invirtiendo miles de millones en artefactos de defensa y seguridad propios de confrontaciones pretéritas. Ni permitiendo que el mercado siga prevaleciendo sobre la justicia social. Ni permitiendo el bochorno de los paraísos fiscales. Ni manteniendo a la gente distraída y obcecada en los nuevos circos reales y virtuales del siglo XXI. Ni con fórmulas de ayer se resolverán los retos de hoy y de mañana.

Será con imaginación. Será inventando el futuro.

Será aplicando soluciones preconizadas por gente fiable: “En los momentos de crisis, sólo la imaginación es más importante que el conocimiento” (Albert Einstein).

Y otra: “Todo cambio es posible… Ningún desafío se halla fuera del alcance de la creatividad humana” (John F. Kennedy).

José Monleón, en su excelente ensayo sobre “Crisis, cultura y democracia” cita a Amin Maalouf cuando escribe: “La Humanidad está haciendo frente a peligros previamente desconocidos, que requieren soluciones globales previamente desconocidas”.

El por-venir está por-hacer. Un mundo nuevo a la altura de la dignidad humana podría, por fin, construirse en los albores del siglo XXI.

domingo, 11 de julio de 2010

TODO ESTO ES UN ESCANDALO QUE LAS SOCIEDADES ESTAN PERMITIENDO!!! (Artículo de Juan Luís Rodríguez en Attac; www.attac.es)


Según cálculos realizados por el diario El País, los 584 consejeros ejecutivos y altos directivos de las empresas del Ibex 35 cobraron en 2009 una media de 989.000 euros anuales. Ese nivel es el más alto alcanzado nunca por ese colectivo. Supone 113 veces el salario mínimo, frente a las 97 veces de 2005.

En este cómputo no se incluyen las multimillonarias dotaciones para pensiones. Con ellas, la cifra es superior al millón de euros anuales de media.

En lo más alto de la pirámide, los 83 consejeros ejecutivos de las empresas del Ibex, entre los que se encuentran los presidentes, consejeros delegados y otros ejecutivos que forman parte de los órganos de administración, ganaron en 2009 una media de 2,7 millones.

Todo ello en el peor año de la recesión.

El 37,1% del Ibex 35 (principal indicador bursátil español) está en manos de 20 familias y empresarios.

Diez familias históricas y cerca de una veintena de empresarios adinerados tienen bajo su mando a 19 de las 35 mayores empresas cotizadas en España. Y ello va en aumento, porque en sólo un año se han hecho con el poder de cuatro nuevas compañías.

En el Estado español una diminuta élite de 400 personas (el 0,0035% de la población) controla recursos que equivalen al 80% del PIB nacional, más de 800.000 millones de euros. No obstante, en los últimos años se han reducido los impuestos a las empresas, a las rentas más altas (disminuyendo el tipo máximo del IRPF del 56 al 43%).

Estas son las manos donde recaen mayoritariamente todas las políticas de estímulo al “mercado”, expuestas desde los más avanzados principios de la comunicación política. ¡Estos son los mayores propietarios y beneficiarios de ese mercado vendido como entidad de interés nacional!.

La banca privada, posee en la actualidad aproximadamente la mitad de las viviendas vacías españolas.

La tasa de paro española, del 20%, es más del doble de la tasa media en Europa.

La economía española será la única del G-20 que no va a crecer en 2010.

Asistimos al espectáculo de comprobar como las rentas del trabajo han disminuido en la UE de forma alarmante, sin embargo, las rentas del capital se han incrementado enormemente. Esta comparativa es mayor aún en nuestro país. Los beneficios empresariales aumentaron en España un 73% en el periodo 1995-2005 (más del doble de la media de la UE-15, un 33%), mientras que los costes laborales aumentaron en el mismo periodo un 3,7% (cinco veces menos que en la UE, un 18,2%).

Gran número de analistas económicos de nuestro país y de fuera de nuestro país coinciden en afirmar que la reforma del mercado laboral, no es un medio efectivo y real para la creación de nuevos puestos de trabajo. Lo dijo incluso Jesús Bárcenas, anterior presidente de Cepyme, en relación a las Pymes. Seguramente estas declaraciones estarán incluidas entre los motivos por los que ha sido sustituido en el puesto.

Asistimos en nuestro país al escándalo (con un tratamiento mediático ridículo) de una ciudadanía que considera a “la clase política y los partidos políticos” (6,3) como el tercer mayor problema del país. Por encima del terrorismo de ETA (0,4), por encima de las drogas (0,1) y por encima de la inseguridad ciudadana (0,9). (Avance de resultados del último barómetro del CIS. Esto viene siendo así desde hace varios meses consecutivamente).

¡Esto es un escándalo!. ¡Esto debería ser cabecera de todos los informativos diarios de nuestro país!. La clase política y los partidos políticos son para nosotros un problema mayor que los terroristas, los delincuentes o las drogas!. ¡Es un escándalo social frente al que no se toman medidas!.

jueves, 8 de julio de 2010

¿HACIA LA GRAN DEPRESION? (Artículo de Alejandro Nadal en Attac; www.attac.es)


La crisis global no da señales de resolverse. Los sobresaltos en los mercados financieros y las malas noticias en los sectores reales de la economía indican que las cosas podrían empeorar. Algunos analistas ya se preguntan abiertamente si el mundo se encamina hacia una réplica de la Gran Depresión de los años 30.

No es una pregunta alarmista. La realidad es que las raíces de esta crisis son muy profundas y se encuentran en la esencia misma de las economías capitalistas. El volcán que estalló en 2008 es la parte visible de un desastre que se viene cocinando desde hace más de 30 años. Conviene recordar algunos rasgos de la evolución de la economía estadounidense para comprender que la recuperación va a requerir algo más que un simple estímulo fiscal. Las lecciones son importantes para todo el mundo.

En Estados Unidos la crisis actual no se origina simple y llanamente en el mercado de las hipotecas chatarra. Los orígenes se encuentran en la compresión salarial desde los años 70. Ese fenómeno terminó con la llamada fase dorada del capitalismo (1945-1975) marcada por tasas de crecimiento sostenido, por remuneraciones al alza y una reducción notoria en la desigualdad social. En cambio, a partir de los años 70 el crecimiento se redujo, la masa salarial cayó y la desigualdad aumentó.

La única manera de mantener niveles adecuados de demanda agregada fue a través del endeudamiento que comenzó a crecer desmedidamente en los años 70. Ese proceso culminó con el desenfrenado crecimiento de pasivos del sector privado en los últimos 15 años en Estados Unidos. Hoy el panorama no es nada tranquilizador. Un estudio reciente revela que en promedio la contribución del endeudamiento a la demanda agregada en ese país durante la década pasada alcanzó 15 por ciento anual y culminó en 1998 con un 22 por ciento. O sea que casi una cuarta parte de la demanda agregada en Estados Unidos estuvo financiada con deuda en 1998. En contraste, en la década de los 20, en promedio la deuda sólo financió 8.7 por ciento de la demanda agregada.

El desplome actual es todavía más preocupante. En los últimos 30 meses el desplome en el nivel de endeudamiento es de 42 por ciento. Es decir, que el desendeudamiento tiene contribución negativa a la demanda agregada, muy superior a lo que sucedió entre 1929 y 1931 (caída de 12.5 por ciento por el desendeudamiento). Y ese ritmo de desendeudamiento no parece estar menguando en estos días. Lo único que ha podido mitigar ese brutal proceso de contracción de la demanda agregada ha sido el estímulo fiscal que ahora está por agotarse.

En este contexto, el llamado a la reducción del déficit fiscal en el comunicado final del G-20 de Toronto es una estupidez. Desde 1970, ni la demanda, ni el empleo han crecido en Estados Unidos sin la ayuda de una demanda agregada impulsada por el endeudamiento.

Mientras los asalariados trataban de compensar el estrangulamiento salarial y la pérdida de poder de compra con más deuda, el gran capital desplazó sus operaciones hacia países con bajos costos salariales. El proceso culminó con el traslado de cientos de miles de empleos hacia China. En tres décadas el mundo fue testigo del desmantelamiento de la planta industrial en Estados Unidos. Algunos consideran que se trató de un proceso asociado a la evolución normal de una economía capitalista. Pero lo cierto es que las grandes compañías multinacionales que se beneficiaron con el traslado de sus operaciones manufactureras a China no se desindustrializaron, simplemente cambiaron de domicilio. En Estados Unidos se quedaron los que piensan que lo mejor de ese país es su capacidad de hacer innovaciones financieras. Un resultado de este proceso fue el desequilibrio mundial entre los más grandes países superavitarios (China) y deficitarios (Estados Unidos). En buena medida la incapacidad de la economía estadounidense para generar empleos se debe precisamente al desmantelamiento de la planta industrial a lo largo de los últimos 25 años.

En el Congreso en Washington casi nadie quiere otro paquete de estímulo para la economía estadounidense. Por eso muchos ahora piensan que habrá una recaída y la gráfica de la recesión tendrá la forma de una W. Pero otros piensan que podría tener la forma de una L muy, pero muy alargada. Es decir, la economía de Estados Unidos permanecería en el colapso varios años.

Frente a este paisaje, el G-20 se pronunció por mantener y profundizar el modelo económico neoliberal en el mundo. Como si el único futuro posible fuera el mismo laboratorio de donde salió la crisis actual. Deberían leer el último capítulo de la Teoría General de Keynes, en especial el pasaje en el que advierte que quizá el único medio para mantener el pleno empleo y disminuir la desigualdad será a través de la socialización de la inversión. Pero, caray, todo esto estaba prohibido pensarlo en el pequeño estado policíaco en que Canadá convirtió la sede del G-20.

domingo, 4 de julio de 2010

POBRES RICOS!!! (Artículo de Marcos Roitman Rosenmann en Attac. www.attac.es)


En medio de la crisis del capitalismo, las perspectivas de futuro son contradictorias. Para las burguesías y los empresarios se trata de un momento amargo. Practicar la lujuria, la gula, la avaricia, la envidia o la soberbia está mal visto en momentos de recesión. Las plutocracias se ven obligadas a ocultar su obscena forma de vida con el fin de no ser atacadas. Los dueños de grandes fortunas, se sienten víctimas. Ellos, dirán, no son culpables del actual desaguisado. La responsabilidad es de los gobiernos, los que, independientemente de su color político, se mostraron incapaces de actuar a tiempo, dejando crecer la burbuja especulativa y financiera. Por consiguiente, ahora les toca hacer frente a su desidia. En otras palabras, gobernar con mano de hierro. La tarea: salvar al capitalismo de su colapso. En esta dinámica, se perfilan las medidas de austeridad. Todas cortadas por el mismo patrón. Rebajan los salarios, congelan las pensiones, abaratan el despido, suben el IVA y reducen las inversiones públicas en salud, educación o vivienda social. Bajo este paraguas se busca reducir el déficit fiscal, olvidando que su origen, entre otras cosas, está motivado por la aportación de miles de millones de euros o dólares, del erario público, destinados a salvar la banca privada.

Para no ser tildados de parcialidad y acusados de hacer recaer los efectos de la crisis en las clases populares, los ricos y acaudalados miembros de las oligarquías políticas, financieras e industriales se reparten el papel. A quienes gobiernan se les pide dar ejemplo. Si primero se subieron los sueldos, ahora les llegó el tiempo de apretarse el cinturón. En un acto de constricción moral, diputados, senadores, alcaldes y presidentes de gobierno o de Estado, en España salvo el rey, renuncian a los coches oficiales, viajar en primera clase o los privilegios inherentes del cargo. En este afán ahorrador, aparcan los BMW, Audi o Mercedes Benz y se decantan por los utilitarios. No faltan los que se arriesgan al límite y optan por el transporte público. Todo un catálogo de virtudes. Con dichos gestos quieren trasladar a la población una nueva imagen de políticos responsables y serios. En tiempos de vacas flacas no se debe presumir de riqueza.

El Estado neoliberal protege a los delincuentes de cuello blanco. No actúa contra ellos, y si lo hace es de forma excepcional. Siempre es bueno contar con un chivo expiatorio. Lava la cara y de paso crea una cortina de humo. Nunca persigue de manera sistemática a quienes defraudan la hacienda pública, la seguridad social y evaden capitales. Sirva como ejemplo la actual reforma laboral. Mientras se avala el despido exprés por razones objetivas del empresario evitando con ello pagar indemnizaciones, los gerentes de bancos, directivos, miembros de los consejos de administración y altos cargos siguen blindándose ante la crisis. Sus nóminas no sufren recortes y sus contratos contemplan el abono de millones de euros en caso de despido.

No cabe duda, la vida de los ricos está llena de sinsabores. En estos momentos se sienten observados, criticados y maldecidos por quienes no comprenden lo difícil que es elegir entre comprar un reloj de diamantes o de platino. Tarea compleja a la cual se debe unir el estrés provocado por la indecisión de adquirir un yate o un Maserati. La verdad, son unos auténticos sufridores. Seres débiles y frágiles a los cuales debemos agradecer sus actos de beneficencia en pro de la comunidad. Siempre están pensando en los más débiles y necesitados. Tienen un espíritu cristiano sin igual. Cuando unen sus esfuerzos, organizan cenas con el fin de recaudar fondos para los niños hambrientos del tercer mundo. Asimismo, abren fundaciones y dedican una parte ínfima de sus astronómicas fortunas a realizar obras de caridad. Por citar dos nombres relevantes de nuevos ricos, tanto George Soros como Billy Gates, o si se quiere en menor medida Carlos Slim, les gusta ser visualizados como los Médici del siglo XXI. Compran pinturas, esculturas, incunables, joyas o cualquier bien mueble o inmueble que posea un valor de cambio elevado y sea único en su especie. Tampoco este comportamiento es exclusivo de quienes amasan fortunas particulares. Este comportamiento no difiere del practicado por los grandes bancos y las empresas transnacionales. BSHC, Santander, Nestlé, Endesa, Telefónica o Petrobras otorgan becas doctorales, posdoctorales, se comprometen con el medio ambiente, la naturaleza y patrocinan investigaciones sobre el cáncer, el genoma humano y las nuevas tecnologías. Les falta tiempo para apadrinar estudios sobre energías alternativas o convertirse en auspiciadores de equipos de fútbol, ciclismo, baloncesto, Fórmula Uno, atletismo o regatas. Todo, claro está, debidamente complementado y acorde con las leyes recaudatorias. Aquello que destinan a obra social tiene sus compensaciones. Desgrava y facilita seguir acumulando capital y engordando el patrimonio. Qué más podemos pedir. Al fin y al cabo son unos auténticos benefactores. Crean sus museos, salas de exposición y permiten que los mortales contemplen sus posesiones considerándolo un acto desinteresado y humanitario. Como le vamos a exigir un comportamiento simple. Debemos dejarlos en libertad para practicar los pecados mundanos. El robo, la usura, la lujuria, la gula y cualesquiera que sirva para sus fines de mecenazgo. Pobres ricos, son santos a quienes hay que venerar. Su vida está llena de peligros y encima son unos incomprendidos. ¡¡Qué fatalidad!!

NEOLIBERALISMO OBLIGATORIO (Artículo de Le Monde Diplomatique)


Inclina la cerviz, altivo sicambro; adora lo que quemaste y quema lo que adoraste", ordenó el obispo Remigio al bárbaro Clodoveo cuando tuvo éste que convertirse al cristianismo para ser rey de Francia. Y eso mismo parecen haberle exigido al socialdemócrata José Luis Rodríguez Zapatero, los jefes de Gobierno del Eurogrupo, en Bruselas, el 7 de mayo pasado, cuando se sumaron al Fondo Monetario Internacional (FMI) y a los mercados financieros para obligarle a renegar de toda veleidad social, y a convertirse en el acto al credo neoliberal.

Apenas cinco días después, con el fanatismo de los conversos (mas con pretendido " desgarro interior "), el Presidente del Gobierno -que afirmaba, en 2004, "gobernaré para los más débiles", y reiteraba, en 2008, "gobernaré pensando en los que no tienen de todo"- anunciaba un plan de ajuste terriblemente impopular. Cinco millones de pensionistas, tres millones de funcionarios, cientos de miles de ancianos necesitados de asistencia y medio millón de futuros padres de 2011 padecerán las consecuencias del brutal recorte.
Al mismo tiempo, otros jefes de gobierno socialdemócratas, en Grecia y en Portugal, se veían también forzados a ir a Canossa, a retractarse y humillarse, y a acatar las tesis ultraliberales que hasta entonces, en principio, habían combatido.



Insólito cambio. Porque hace menos de dos años, después de la quiebra del banco Lehman Brothers en Estados Unidos, los partidarios del neoliberalismo estaban derrumbados y a la defensiva. Ellos eran quienes renegaban entonces. La "crisis del siglo" parecía demostrar el fracaso de su ideología de la desregulación, y la necesidad de recurrir de nuevo al Estado para salvar la economía y preservar la cohesión de la sociedad.

Los Gobiernos, incluso los de derechas, recobraban su función de actores primordiales del área económica; nacionalizaban entidades financieras y empresas estratégicas, inyectaban masivamente liquidez en el sistema bancario, multiplicaban los planes de estímulo... Tanto gobernantes como economistas se felicitaban por esas decisiones que correspondían a las lecciones sacadas de la crisis de 1929, cuando se demostró que las políticas de deflación, de austeridad y de restricción del crédito condujeron a la Gran Depresión.

Por eso, en otoño de 2008, todo el mundo anunció el "regreso a Keynes". Estados Unidos lanzó un plan de rescate de los bancos de 700.000 millones de dólares, seguido de otro de 800.000 millones de dólares. Los Veintisiete de la Unión Europea (UE) se pusieron de acuerdo en un paquete de estímulo de 400.000 millones de euros. Y el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, constatando, en noviembre de 2008, que "los tres años consecutivos de superávit presupuestario nos permiten ahora incurrir en déficit sin poner en riesgo la credibilidad de las finanzas públicas", anunció un ambicioso Plan de Estímulo a la Economía y al Empleo de 93.000 millones de euros.

Además, en varias Cumbres del G-20, los dirigentes de los Estados más poderosos decidían terminar con los paraísos fiscales, controlar los fondos de alto riesgo ( hedge funds ) y sancionar los abusos de los especuladores causantes de la crisis. José Manuel Durão Barroso, Presidente de la Comisión Europea, declaraba: "Las autoridades políticas no toleraremos nunca más que los especuladores vuelvan a levantar cabeza y nos arrastren a la situación anterior".

Y sin embargo, hemos vuelto a la situación anterior. De nuevo los mercados y los especuladores tienen la sartén por el mango. Y las autoridades políticas se arrodillan. ¿Qué ha ocurrido? El peso de la deuda soberana consentida por los Estados para salvar a los bancos (1) ha servido de pretexto para un espectacular cambio de situación. Sin el mínimo reparo, los mercados y la especulación financiera, apoyados por las agencias de calificación (totalmente desacreditadas hace apenas unos meses), atacan directamente, en el seno de la UE, a los Estados endeudados, acusados ahora de vivir por encima de sus posibilidades. El objetivo principal es el euro. El Wall Street Journal (2) reveló que un grupo de importantes responsables estadounidenses de hedge funds , reunido el 8 de febrero en un hotel de Manhattan, habría decidido aliarse para hacer bajar la moneda única europea a 1 euro frente a 1 dólar. En aquel momento el euro valía 1,37 dólares; hoy ya sólo vale 1,22 y sigue amenazado...

Los mercados quieren su revancha. Y reclaman, con más vigor que nunca, en nombre de la "indispensable austeridad", el desmantelamiento de la protección social y la drástica reducción de los servicios públicos. Los Gobiernos más neoliberales aprovechan para exigir mayor "integración europea" en cuyo nombre tratan de forzar la adopción de dos instrumentos que no existen: un gobierno económico de la Unión y una política fiscal común. Con el apoyo del FMI, Alemania ha impuesto planes de ajuste a todos los miembros de la UE (Grecia, Portugal, España, Italia, Francia, Reino Unido, Rumanía, Hungría, etc.) cuyos Gobiernos, de pronto obcecados por la reducción del gasto público, han acatado sin rechistar. Aunque ello amenace a Europa con caer en una profunda Depresión

En la misma línea, Bruselas desea sancionar a los países que no respeten el Pacto de estabilidad (3). Berlín pretende ir más lejos y añadir una sanción altamente política: la suspensión del derecho de voto en el Consejo europeo. Con un claro objetivo: ningún Gobierno debe salirse del carril neoliberal.

En el fondo, ese es el saldo político de la actual crisis de la deuda soberana: no parece quedar espacio, en el seno de la UE, para ninguna opción de progreso. ¿Admitirán los ciudadanos semejante regresión? ¿Puede aceptarse que quede descartada cualquier solución democrática de izquierdas de impulsar al avance social?

jueves, 1 de julio de 2010

¿Y POR QUE NO LES APLICAN UN PLAN DE AJUSTE? (Artículo de A. Beloki en "De Verdad Digital" www.deverdaddigital.com)


Veamos si lo he entendido bien. Un empleado del banco británico HSBC, filtró –o robó y vendió según otras fuentes– al gobierno francés un listado de miles de personas con cuentas fiscalmente opacas en Suiza. Entre las cuales se encuentran unas 3.000 cuentas a nombre de personas físicas o jurídicas españolas, por un valor superior, se dice, a 10.000 millones de euros, que la Hacienda francesa remitió a las autoridades tributarias de España.


De acuerdo a distintas fuentes, en el listado hay numerosos y conocidos nombres de políticos, empresarios y financieros españoles.

El ministerio de Economía español, al recibir la información, envió una carta a cada uno de los implicados, notificándoles que Hacienda está al corriente de sus cuentas en Suiza, e invitándoles amablemente a que regularicen su situación fiscal antes del 30 de junio, puesto que ese día se cumplen cinco años, y por tanto prescriben, las irregularidades cometidas en el primero de los ejercicios sobre los que se dispone de información, 2005.

Dando por bueno que la suma total de lo defraudado sea de 10.000 millones de euros –lo que parece una cantidad escasa, pues daría una media de algo más de tres millones de euros por cuenta, demasiado poco para tanto riesgo–, estaríamos hablando de un fraude fiscal por encima de los 4.500 millones de euros. Es decir, lo mismo que el gobierno ha ahorrado con la rebaja del sueldo de los funcionarios y casi 3 veces más de lo que supondrá la congelación de las pensiones.
Las varas de medir
La aparición de este listado de grandes fortunas dedicadas a la evasión y el fraude fiscal pone sobre el tapete diferentes cuestiones.

En primer lugar, las diferentes varas de medir que el Estado aplica según sea la condición social del deudor a Hacienda.

Si es usted un trabajador, un autónomo, un pequeño o mediano empresario que ha cometido una infracción de tráfico en la carretera, no ha hecho bien su declaración de la renta o no ha procedido a la liquidación del IVA, rápidamente Hacienda se abalanzará, sin perdón, a embargarle cuentas y propiedades hasta saldar la deuda con las multas, recargos e intereses correspondientes.

Pero si es usted un famoso y acaudalado político, empresario o financiero que evade decenas o cientos de millones a Suiza, entonces recibirá una amable carta rogándole que regularice cuanto antes su situación. ¿Acaso no han cometido un doble delito (evasión de capitales y fraude a Hacienda)? ¿Entonces por qué en lugar de ser perseguidos y encausados por la justicia, el gobierno crea un espacio de impunidad para ellos?

Por una reforma fiscal progresiva
Para salir de la crisis, acabar con el paro y cambiar nuestro modelo productivo y de crecimiento, España necesita una profunda transformación de su sistema fiscal, una reforma fiscal progresiva guiada por el principio de que tribute más quién más tiene.

Necesitamos un sistema impositivo sobre la renta personal en una escala del 0 al 9. En la que se potencie el ahorro de las rentas más bajas con un 0% de impuestos y se penalice fiscalmente, hasta con un 90% de impuestos, a las grandes fortunas especuladoras e improductivas.

¿Cómo es posible que la carga principal de los impuestos recaiga en España sobre las rentas del trabajo? Que un trabajador español con un sueldo de 2.000 euros mensuales tenga que tributar a Hacienda cerca de un 15% de sus ingresos, mientras las grandes fortunas del país pagan un 1% de los beneficios que obtienen en sus multimillonarios fondos de inversión especulativa es una burla para todos.
Quien más beneficios dedique a crear nueva riqueza social y nuevos puestos de trabajo productivos, más desgravación en el impuesto de sociedades. Ni estímulo ni desgravación para quien no reinvierta beneficios en la mejora, ampliación o modernización del tejido productivo.

Con una reforma fiscal de este tipo, el déficit fiscal se transformaría rápidamente en superávit y la deuda pública dejaría inmediatamente de ser el dogal con el que pretenden rebajarnos un 25% los salarios.