CUIDEMOS EL MEDIOAMBIENTE

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NUESTRO ENTORNO, FUNDAMENTAL. NO NOS OLVIDEMOS DE LAS TRES "R": RECICLAR, REUTILIZAR, REDUCIR. SEAMOS GENTE CIVICA, NO ENSUCIEMOS NI CONTAMINEMOS. UTILICEMOS EL TRANSPORTE PUBLICO SIEMPRE QUE PODAMOS. CORRAMOS LA VOZ DE QUE EL PLANETA DEBE CUIDARSE Y PROTEJERSE, EN TODOS LOS ASPECTOS. NO MALGASTEMOS NI DESPILFARREMOS ENERGIA. CUIDEMOS Y RESPETEMOS EL MEDIOAMBIENTE

sábado, 25 de junio de 2011

¿CRISIS TERMINAL DEL CAPITALISMO? (Artículo en Rebelion; www.rebelion.org)


Vengo sosteniendo que la crisis actual del capitalismo es más que coyuntural y estructural. Es terminal. ¿Ha llegado el final del genio del capitalismo para adaptarse siempre a cualquier circunstancia? Soy consciente de que pocas personas sostienen esta tesis. Dos razones, sin embargo, me llevan a esta interpretación.

La primera es la siguiente: la crisis es terminal porque todos nosotros, pero particularmente el capitalismo, nos hemos saltado los límites de la Tierra. Hemos ocupado, depredando, todo el planeta, deshaciendo su sutil equilibrio y agotando sus bienes y servicios hasta el punto de que no consigue reponer por su cuenta lo que le han secuestrado. Ya a mediados del siglo XIX Karl Marx escribía proféticamente que la tendencia del capital iba en dirección a destruir sus dos fuentes de riqueza y de reproducción: la naturaleza y el trabajo. Es lo que está ocurriendo.

La naturaleza efectivamente se encuentra sometida a un gran estrés, como nunca antes lo estuvo, por lo menos en el último siglo, sin contar las 15 grandes diezmaciones que conoció a lo largo de su historia de más de cuatro mil millones de años. Los fenómenos extremos verificables en todas las regiones y los cambios climáticos, que tienden a un calentamiento global creciente, hablan a favor de la tesis de Marx. ¿Sin naturaleza cómo va a reproducirse el capitalismo? Ha dado con un límite insuperable.

Él capitalismo precariza o prescinde del trabajo. Existe gran desarrollo sin trabajo. El aparato productivo informatizado y robotizado produce más y mejor, con casi ningún trabajo. La consecuencia directa es el desempleo estructural.

Millones de personas no van a ingresar nunca jamás en el mundo del trabajo, ni siquiera como ejército de reserva. El trabajo, de depender del capital, ha pasado a prescindir de él. En España el desempleo alcanza al 20% de la población general, y al 40% de los jóvenes. En Portugal al 12% del país, y al 30% entre los jóvenes. Esto significa una grave crisis social, como la que asola en este momento a Grecia. Se sacrifica a toda la sociedad en nombre de una economía, hecha no para atender las demandas humanas sino para pagar la deuda con los bancos y con el sistema financiero. Marx tiene razón: el trabajo explotado ya no es fuente de riqueza. Lo es la máquina.

La segunda razón está ligada a la crisis humanitaria que el capitalismo está generando. Antes estaba limitada a los países periféricos. Hoy es global y ha alcanzado a los países centrales. No se puede resolver la cuestión económica desmontando la sociedad. Las víctimas, entrelazas por nuevas avenidas de comunicación, resisten, se rebelan y amenazan el orden vigente. Cada vez más personas, especialmente jóvenes, no aceptan la lógica perversa de la economía política capitalista: la dictadura de las finanzas que, vía mercado, somete los Estados a sus intereses, y el rentabilismo de los capitales especulativos que circulan de unas bolsas a otras obteniendo ganancias sin producir absolutamente nada a no ser más dinero para sus rentistas.

Fue el capital mismo el que creó el veneno es el que lo puede matar: al exigir a los trabajadores una formación técnica cada vez mejor para estar a la altura del crecimiento acelerado y de la mayor competitividad, creó involuntariamente personas que piensan. Éstas, lentamente van descubriendo la perversidad del sistema que despelleja a las personas en nombre de una acumulación meramente material, que se muestra sin corazón al exigir más y más eficiencia, hasta el punto de llevar a los trabajadores a un estrés profundo, a la desesperación, y en algunos casos, al suicidio, como ocurre en varios países, y también en Brasil.

Las calles de varios países europeos y árabes, los “indignados” que llenan las plazas de España y de Grecia son expresión de una rebelión contra el sistema político vigente a remolque del mercado y de la lógica del capital. Los jóvenes españoles gritan: «no es una crisis, es un robo». Los ladrones están afincados en Wall Street, en el FMI y en el Banco Central Europeo, es decir, son los sumos sacerdotes del capital globalizado y explotador.

Al agravarse la crisis crecerán en todo el mundo las multitudes que no aguanten más las consecuencias de la superexplotación de sus vidas y de la vida de la Tierra y se rebelen contra este sistema económico que ahora agoniza, no por envejecimiento, sino por la fuerza del veneno y de las contradicciones que ha creado, castigando a la Madre Tierra y afligiendo la vida de sus hijos e hijas.

lunes, 20 de junio de 2011

¿CRISIS? ¿PARA QUIEN? LA GRAN BANCA DE EUROPA SE ENCAMINA A BENEFICIO RECORD ESTE AÑO (Artículo en Kaosenlared; www.kaosenlared.net)


Los ciudadanos serán los que a partir de 2013 releven a los bancos para hacerse responsables de la quita griega en una aplicación del concepto socializar las pérdidas y privatizar el beneficio. Este flotador salvavidas que ha lanzado el BCE y la Unión Europea a la banca tiene el objetivo de evitar el ahogo del sistema financiero, como defiende el propio Trichet.

Sin embargo, las previsiones de beneficio para los próximos años apuntan que las entidades del Viejo Continente tienen oxígeno más que suficiente. Se espera que los veinte bancos europeos de mayor capitalización alcancen un beneficio de 107.400 millones de euros en 2012, un 6% más que los resultados récord de 2006. Un camino al que ya se encamina el sector en el presente ejercicio, donde se prevé que se quede a tan sólo un 19,4% de las cifras de hace cinco años.

Los excelentes resultados que se esperan en la banca europea hicieron que Alemania (junto con Francia es el más expuesto a la deuda griega), Austria, Finlandia y Países Bajos insistieran este martes en que sólo apoyarán un segundo rescate para Grecia si también participan los bancos privados, aportando entre el 20 y el 30% del importe total.

Y es que, según las estimaciones de Fitch, éstos recortarán aproximadamente un 40% su exposición a la deuda griega, mientras que por ejemplo el FMI y la UE incrementarán su peso al pasar de controlar 10.000 millones a casi 50.000 millones de euros en 2013, en el caso del primero, y de 20.000 a más de 100.000 millones en el caso del organismo europeo.

Miedo a que la historia se repita
La quiebra del estadounidense Lehman Brothers en septiembre de 2008 supuso una hecatombe en el conjunto del sector bancario y el fin de una época dorada para la banca . Tanto es así que en 2009, las ganancias fueron la mitad que las alcanzadas en 2007. Una relación causa efecto que algunas autoridades europeas, como el ministro alemán de Finanzas -Wolfgang Schäuble-, consideran que puede volver a suceder con la reestructuración de la deuda helena. "Una reestructuración podría suponer un alto riesgo con consecuencias similares a la quiebra de Lehman", aseguró.

Sin embargo, las cifras que barajan los expertos para este año no parecen corroborarlo. Las previsiones apuntan a que la mayor parte de la gran banca europea incrementará los beneficios de 2010 y que incluso el británico Royal Bank of Scotland saldrá este año de pérdidas al esperar 840 millones de euros (744 millones de libras) de beneficio neto. Barclays y DnB NOR son la nota discordante en medio de este optimismo. Los expertos esperan que el británico recorte un 9% sus resultados, hasta unos 3.780 millones de euros (3.340 millones de libras), y que el noruego haga lo propio con una caída de cerca del 8% del beneficio neto del ejercicio pasado.

No obstante, la situación más complicada será, según las previsiones que baraja el consenso de mercado recogido por FactSet, la que vivirá Lloyds Banking Group, que dirige el español Antonio Horta. Y es que los expertos prevén en el británico unas pérdidas de más de 770 millones de euros, frente a los 370 millones en números rojos que acumuló en 2010. El consenso de mercado baraja que habrá que esperar a 2012 para que ninguno de los grandes bancos cierre en números rojos, ya que se prevé que Lloyds Banking cierre con unas ganancias de unos 4.535 millones de euros.

Un sector con buena salud
Las cuentas de resultados de la gran banca europea están todo menos enfermas, aunque el comportamiento que tienen en bolsa pueda presagiar lo cotrario. El tema de la reestructuración de la deuda griega se ha convertido desde hace unos meses en un auténtico quebradero de cabeza para la eurozona y no ha traído más que inestabilidad en los mercados.

La última propuesta fue la que realizó el germano Wolfgang Schäuble la semana pasada, cuando abogó porque fueran los tenedores primarios de la deuda griega -es decir, los bancos- los que contribuyan a rescatar al país. Para ello, propuso un canje del papel griego emitido por otro cuyo vencimiento se retrasase siete años más.

Las mejoras en las cuentas de resultados serán, según los expertos, especialmente notables en Credit Agricole, Deutsche Bank y Unicredit. En estas tres entidades se espera que los aumentos superen los tres dígitos al cerrar con ganancias superiores a los 4.080, 5.700 y 2.930 millones de euros, respectivamente. Aunque sólo el sueco Swedbank, DnB NOR, Intesa, Standard & Chartered, BNP Paribas y Santander lograrán batir las cifras de 2006, el año del beneficio récord de la banca europea.

¿Y España?
En el caso español, se espera que este año Santander incremente sus números hasta los 9.070 millones de euros, mientras que las estimaciones apuntan a que las ganancias de BBVA superarán los 4.700 millones. Mejoras que por el momento y al contrario que la mayoría de sus comparables no se destinarán a retribuir más al accionista.

Y es que ambos abonarán el mismo dividendo -de 0,6 y 0,4 euros por título en cada caso- con cargo a los resultados de este año. Habrá que esperar al de con cargo a 2012 para ver que las mejoras se trasladan en importes más elevados. Pese a ello, ambas entidades se colocan entre las diez compañías del selectivo español que más retribuirán en el presente ejercicio. Algo que en el caso de BBVA es una novedad, puesto que lleva desde 2008 sin ocupar esta posición.

Sin embargo, el optimismo de las cuentas de resultados también se palpa en las recomendaciones que asigna el consenso de mercado que recoge FactSet, puesto que ninguno de los grandes bancos tiene colgado el distintivo de venta, aunque sólo aconsejan tomar posiciones en el caso de HSBC, Barclays, BNP Paribas, Société Générale, Intesa Sanpaolo y en DnB NOR.

lunes, 13 de junio de 2011

19-J: CONTRA EL PACTO DEL EURO. DEMOCRACIA REAL EN EUROPA YA!!! (Articulo de Juan Torres y Alberto Garzón en Rebelión; www.rebelion.org)

El Pacto del Euro es un torpedo hacia la línea de flotación de la Europa social.

Es técnicamente deficiente porque se basa en simples concepciones ideológicas que no tienen más fuerza que el poder de quien resulta beneficiado con las medidas que se proponen.

El punto de partida del que parte (que para hacer frente a la deuda que atenaza a Europa es preciso aumentar la competitividad de las economías nacionales y que eso solo se puede conseguir reduciendo el coste del trabajo) es doblemente falso.

Por un lado es falso porque la deuda que está provocando problemas gravísimos a muchos gobiernos europeos y a las empresas y familias no se ha originado porque las economías europeas sean poco o muy competitivas. La deuda pública generada en los dos últimos años es consecuencia de que los gobiernos han debido afrontar la crisis financiera que han causado la banca internacional y los grandes fondos especulativos. Y la deuda privada es el efecto de la pérdida de ingresos producida por las políticas, como las que ahora se vuelven a proponer, de reducción salarial que se han aplicado en los últimos años. Así lo demuestra el que la crisis y la deuda hayan afectado a países y economías con muy desigual nivel de competitividad.

Y es falso también porque no es verdad, como hemos comentado, que la causa de la deuda sean los salarios excesivos o que se pueda alcanzar más productividad disminuyéndolos.

Por lo tanto, el Pacto de Euro es una colosal estafa concebida solo para favorecer los beneficios de la banca y de las grandes empresas porque diciendo que trata de luchar contra la deuda lo que provocará con el tipo de medidas que propone será que haya menos empleo, menos ingresos salariales y de pequeñas y medianas empresas y, por tanto, que la deuda aumente en realidad aún más en el futuro. ¡Que es justamente lo que le interesa y pretende la banca! porque no hay que olvidar que el negocio que le proporciona beneficio y poder es precisamente la generación de deuda.

La lucha contra la deuda de los líderes europeos es solo aparente. Es falsa. La verdadera causa del incremento brutal de la deuda en Europa ha sido la pérdida de peso de las rentas salariales de los últimos años y de la recaudación impositiva que han producido las políticas que vienen defendiendo. Lo que el Pacto del Euro dice que es luchar contra la deuda es, en realidad, una lucha contra el gasto público destinado a suministrar bienes y servicios sociales a la población de ingresos más bajos para justificar de esa forma su conversión en negocio privado mediante las privatizaciones que propone. Buena prueba de ello es que el Pacto de Euro no haga mención alguna del gasto público dedicado a subvencionar a los grandes grupos empresariales, a la banca o a la industria militar a la hora de ahorrar dinero público. Si de verdad quisiera reducir el gasto improductivo ¿cómo es que no propone reducir este último?

Y el Pacto del Euro no solo es una estafa por lo que dice sino también por lo que calla, es decir, porque no aborda los verdaderos problemas de la economía y la sociedad europeas: nada se hace para garantizar que el sistema bancario funcione y vuelva a financiar a empresas y consumidores; nada se propone para frenar a los especuladores que son los que realmente provocaron la crisis y los que ahora se hacen de oro gracias a las emisiones de deuda; guarda silencio sobre el incremento espectacular de las desigualdades, o sobre el uso criminal de los paraísos fiscales dentro del propio territorio europeo…, por citar solo algunos.

El Pacto del Euro, en fin, es un engaño para ocultar que el problema radica en la propia constitución de la unión monetaria sobre bases técnicamente erróneas, antisociales y solo favorables para el gran capital empresarial y bancario.

Europa es cada vez más necesaria pero su constitución monetaria y política se acerca más al diseño de una dictadura que al de una democracia real y por eso las mujeres y los hombres decentes que aspiran a vivir en un mundo justo, respetuoso con la naturaleza y en paz con los seres humanos, debemos oponernos con fuerza a este nuevo intento del Pacto del Euro dedicado a someter a las personas a la única razón del beneficio privado.

La Europa del euro neoliberal ha dado ya de sí todo lo que podía dar y esto solo ha sido el incremento de las desigualdades, crisis financieras, pérdida de puestos de trabajo, degeneración del empleo y cierre de millones de pequeñas y medianas empresas. Solo los beneficios del gran capital se benefician netamente del euro así que o se cambian las condiciones en que se encuentra Europa esclavizada por esta unión monetaria o no habrá otra alternativa que luchar por salir del euro para poder aplicar otras políticas económicas que proporcionen bienestar humano, sostenibilidad y equilibrio social y de cuyo contenido nos ocuparemos en un artículo posterior.

viernes, 3 de junio de 2011

UNA IZQUIERDA DESCARRIADA (Artículo de Ignacio Ramonet en Le Monde Diplomatique)


Uno de los hombres más poderosos del mundo (jefe de la mayor institución financiera del planeta) agrede sexualmente a una de las personas más vulnerables del mundo (modesta inmigrante africana). En su desnuda concisión, esta imagen resume, con la fuerza expresiva de una ilustración de prensa, una de las características medulares de nuestra era: la violencia de las desigualdades.
Lo que hace más patético el caso del ex director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) y líder del ala derecha del Partido Socialista francés, Dominique Strauss-Kahn es que, de confirmarse, su batacazo constituye además una metáfora del actual descalabro moral de la socialdemocracia. Con el agravante de que revela, a la vez, en Francia, las carencias de un sistema mediático cómplice.
Todo ello indigna sobradamente a muchos electores de izquierda en Europa, cada vez más inducidos –como lo mostraron en España las elecciones municipales y autonómicas del pasado 22 de mayo– a adoptar tres formas de rechazo: el abstencionismo radical, el voto a la derecha populista o la protesta indignada en las plazas.
Naturalmente, el ex jefe del FMI y ex candidato socialista a la elección presidencial francesa de 2012, acusado de agresión sexual y de tentativa de violación por la camarera de un hotel de Nueva York el pasado 14 de mayo, goza de presunción de inocencia hasta que la justicia estadounidense se pronuncie. Pero la actitud mostrada, en Francia, por los líderes socialistas y muchos intelectuales “de izquierda” amigos del acusado, precipitándose ante cámaras y micrófonos, para corear inmediatamente una defensa incondicional de Strauss-Kahn, presentándolo como el dañado principal, evocando “complots” y “maquinaciones”, ha sido realmente bochornosa. Ni una palabra tuvieron de solidaridad o de compasión hacia la presunta víctima. Algunos, como el ex ministro socialista de Cultura Jack Lang, en un reflejo machista, no dudaron en restar gravedad a los presuntos hechos declarando que “después de todo, nadie había muerto” (1). Otros, olvidando el sentido mismo de la palabra justicia, se atrevieron a reclamar privilegios y un tratamiento más favorable para su poderoso amigo pues, según ellos, no se trata de “un acusado como cualquier otro” (2).
Tanta desfachatez ha dado la impresión de que, en el seno de las elites políticas francesas, cualquiera que sea el crimen del que se acuse a uno de sus miembros, el colectivo reacciona con un respaldo coligado que más parece una complicidad mafiosa (3). Retrospectivamente, ahora que resurgen del pasado otras acusaciones contra Strauss-Kahn de acoso sexual (4), mucha gente se pregunta por qué los medios de comunicación ocultaron ese rasgo de la personalidad del ex jefe del FMI (5). Por qué los periodistas, que no ignoraban las quejas de otras víctimas de hostigamiento, jamás realizaron una investigación a fondo sobre el tema. Por qué se mantuvo a los electores en la ignorancia y se les presentó a este dirigente como “la gran esperanza de la izquierda” cuando era obvio que su Talón de Aquiles podía en cualquier momento truncar su ascensión.
Desde hacía años, para conquistar la presidencia, Strauss-Kahn había reclutado brigadas de comunicantes de choque. Una de las misiones de éstos consistía en impedir también que la prensa divulgase el lujosísimo estilo de vida del ex jefe del FMI. Se deseaba evitar cualquier inoportuna comparación con la esforzada vida que llevan millones de ciudadanos modestos arrojados al infierno social en parte por las políticas precisamente de esa institución.
Ahora las máscaras caen. El cinismo y la hipocresía surgen con toda su crudeza. Y aunque el comportamiento personal de un hombre no debe prejuzgar la conducta moral de toda su familia política, es evidente que contribuye a preguntarse sobre la decadencia de la socialdemocracia. Tanto más cuando esto se suma a innumerables casos, en su seno, de corrupción económica, y hasta de degeneración política (¡los ex dictadores Ben Ali, de Túnez, y Hosni Mubarak, de Egipto, eran miembros de la Internacional Socialista!).
La conversión masiva al mercado y a la globalización neoliberal, la renuncia a la defensa de los pobres, del Estado de bienestar y del sector público, la nueva alianza con el capital financiero y la banca, han despojado a la socialdemocracia europea de sus principales señas de identidad. Cada día les resulta más difícil a los ciudadanos distinguir entre una política de derechas y otra “de izquierdas”. Ya que ambas responden a las exigencias de los amos financieros del mundo. ¿Acaso la suprema astucia de éstos no consistió en colocar a un “socialista” a la cabeza del FMI con la misión de imponer a sus amigos “socialistas” de Grecia, Portugal y España los implacables planes de ajuste neoliberal? (6)
De ahí el hastío popular. Y la indignación. El repudio de la falsa alternativa electoral entre los dos principales programas, en realidad gemelos. De ahí las sanas protestas en las plazas: “Nuestros sueños no caben en vuestras urnas”. El despertar. El fin de la inacción y de la indiferencia. Y esa exigencia central: “El pueblo quiere el fin del sistema”.