Blog de Roberto Gutiérrez, en el cual habrá temas sociales, científicos, culturales, espirituales y otros que me parezcan interesantes y que puedan aportar granitos de arena.
CUIDEMOS EL MEDIOAMBIENTE
NUESTRO ENTORNO, FUNDAMENTAL. NO NOS OLVIDEMOS DE LAS TRES "R": RECICLAR, REUTILIZAR, REDUCIR. SEAMOS GENTE CIVICA, NO ENSUCIEMOS NI CONTAMINEMOS. UTILICEMOS EL TRANSPORTE PUBLICO SIEMPRE QUE PODAMOS. CORRAMOS LA VOZ DE QUE EL PLANETA DEBE CUIDARSE Y PROTEJERSE, EN TODOS LOS ASPECTOS. NO MALGASTEMOS NI DESPILFARREMOS ENERGIA. CUIDEMOS Y RESPETEMOS EL MEDIOAMBIENTE
martes, 16 de octubre de 2012
EL MUNDO NO ES LO QUE LOS MEDIOS EUROPEOS NOS CUENTAN (Artículo de Carlos Martínez en Attac; www.attac.es)
Llevo tiempo escribiendo y afirmando (junto a personas de más alta categoría intelectual que yo) que el mundo ya no es lo que era hace tan solo diez años. Plantearse cambiar el mundo, creer que otro mundo es posible y no analizar la nueva correlación de fuerzas, o pensar que estamos todavía como por ejemplo en 1998, es una simpleza que nos puede llevar a cometer errores o vivir en una depresión constante, pensando que el imperio y el capitalismo anglosajón son invencibles. Ni una cosa ni otra. Cierto es que el poder de las potencias centrales sigue siendo fuerte y arrogante, pero menos. Como diría el castizo “menos lobos, Caperucita”. Sin embargo, observo que a la hora de analizar estos hechos por parte de los pensadores y pensadoras europeas y españoles en especial, no se presta a la observación geoestratégica la debida importancia de rigor y veracidad. Mientras que en nuestro Estado, por parte de la prensa empresarial del sistema, si se le otorga gran audiencia a los escritos y opiniones de voceros del “Real Instituto Elcano”, cuyos derechistas y descaradamente pro-neoliberales e imperialistas análisis son ampliamente difundidos e impuestos como la verdad, a pesar de sus constantes fracasos como por ejemplo en sus predicciones y opiniones sobre Venezuela y sus elecciones. Al tiempo que se silencian y censuran otros puntos de vista contrastados, que no coinciden con la propaganda pro-imperialista.
Entre otras cosas ahí radica parte de la diferencia entre los politólogos/as pensadoras/es europeos y angloamericanos de izquierdas o de derechas, pues mientras estos analizan hasta el milímetro las evoluciones políticas y económicas de los BRICS y los estados no neoliberales o en proceso de dejar se serlo, arrimando el ascua a sus necesidades propagandísticas, los pensadores de izquierdas europeos y europeas estamos todavía mayoritariamente abrumados por la fuerza de la dominación cultural, ideológica y económica del poder establecido en nuestro espacio vital e intelectual.
Sin embargo, muchos pensadores de izquierda latinoamericanos, asiáticos y africanos han adoptado ya otro visor de la realidad mundial, cierto que con reservas y prudencia, pues las dentelladas del viejo lobo imperial, aún en su decadencia, pueden ser peligrosas y dañinas, sin embargo sí se atreven a analizar el declive imperial del norte.
El hecho es que, siguiendo a Wallerstein podemos afirmar, y de hecho lo afirmo basándome en su autoridad, que el sistema-mundo está cambiando.
La solución neoliberal
El hecho de vivir en el área regional más ultraliberal del mundo, la Unión Europea, no nos deja en ocasiones vislumbrar lo que ocurre a nuestro alrededor, abrumados tal vez por la metódica tarea de los gobiernos europeos y la burocracia de Bruselas en desmontar, destruir y desprestigiar precisamente la mejor aportación de la Europa contemporánea al mundo, según Susan George, el estado social.
Lo que realmente está ocurriendo es que la receta de las oligarquías político-económicas europeas para competir en el nuevo mundo que llega, es precisamente desmontar todas las cargas y controles democráticos de los capitales anglo-europeos, cercenando para conseguirlo los derechos sociales, y conducir a una “tercermundialización” de las clases populares y trabajadoras europeas. Es decir, ellos sí saben que esto cambia, luego su receta es desmontar todo obstáculo fiscal, social y democrático que impida al capitalismo “europeo” el ser “competitivo” frente al peligro asiático.
Por otra parte, los medios de comunicación de las potencias centrales siguen haciendo creer a sus clientes cautivos, a las masas narcotizadas por su desinformación, que la comunidad internacional de valores, la democracia y por tanto la cultura y la fuerza están en manos exclusivamente de angloamericanos y europeos. Para cualquier periódico o televisión de Europa occidental y del norte de América, la comunidad internacional no son más de diez estados, todos ellos blancos, cristianos y occidentales o bien aliados japoneses, israelíes, incluyendo como mucho a sátrapas a sueldo en el tercer mundo.
El racismo anti-islámico, la fobia y el miedo ante el chino, el oscuro objeto de deseo del mulato o mulata, bueno para la danza o el fútbol, pero incapaz para la política “democrática”, además de corrupto, nos hace vivir en un mundo tan irreal como ya inexistente. Será que, por estos lares, no hay corrupción y cientos de chorizos, sin oficio ni beneficio, metidos en política.
Se califica de dictadores a líderes electos democráticamente por porcentajes de voto que harían palidecer de envidia a cualquier dirigente europeo, y se quedan tan anchos.
¿Pero mientras tanto cuál es la realidad y cuáles los síntomas de la decadencia del Norte y su sistema mundial ante su “exportación de la democracia y la civilización”, aunque sea a tiros? Empantanadas las operaciones y expediciones militares de conquista, la estrategia se les vuelve más complicada. Los generales usamericanos y británicos saben que no pueden vencer y optan por la vieja técnica de los ejércitos coloniales de principios del siglo XX de comprar y pensionar a jefes territoriales y/o religiosos para no ser atacados, mientras sus colegas españoles le rezan a la Inmaculada -patrona de la Infantería española- para no sufrir emboscadas en Afganistán. Las aventuras coloniales, desde finales del siglo XIX, siempre han acabado en fracaso a medio plazo.
Así pues, al menos hay que controlar las retaguardias metropolitanas y para ello, la propaganda es clave. Los medios de comunicación se encargan de ello, atemorizando contra los chinos, mintiendo descaradamente sobre los procesos latinoamericanos, a pesar de que ni Fidel o Raúl Castro, Chávez o Evo Morales tengan absolutamente nada que ver con la crisis financiera del Norte y los abusos inmorales de su banca. Al revés, el único sitio donde los bancos españoles ganan algo de dinero es en Latinoamérica, para más “INRI”.
Europa versus BRICS
Pero resumiendo mucho esa es la situación: control sobre las clases trabajadoras y reducciones de sueldos y derechos, privatizaciones de servicios públicos, favoreciendo el negocio privado a costa de las clases subalternas, sosteniendo a los bancos subvencionándolos con abundantísimo dinero de la Hacienda pública, lo que incrementa la deuda y para colmo de todo rebajas impositivas a los más ricos. Justo lo contrario de lo que está ocurriendo en la mayoría de los BRICS.
El gasto social, los paulatinos incrementos salariales, las nacionalizaciones o re-nacionalizaciones, así como la existencia en todos ellos de poderosas bancas públicas y sectores de producción estratégicos en manos de las Repúblicas son las políticas dominantes en los BRICS y en potencias cercanas a ellos, como Argentina, Venezuela, Turquía entre otras. No olvidemos tampoco que la Sudáfrica creada por Mandela ya es BRIC -de ahí la S-.
Al igual que Brasil y China han hecho de la abandonada a su suerte África sub-sahariana, objetivo prioritario de inversiones y comercio, pero también de penetración geoestratégica, no se olvide.
Se nos habla de su ausencia de democracia o la mala calidad de la misma en el resto del mundo no cristiano-occidental, cuando por ejemplo Brasil tiene un sistema electoral más moderno, transparente y eficaz que los Estados Unidos de América. Europa ha sufrido en los últimos diez años la mayor restricción de derechos democráticos, comenzando entre otros muchos ejemplos por la ley de partidos o la muy anterior ley electoral españolas, ejemplos tan poco edificantes como exportables. Por no decir las leyes represivas y racistas británicas o el estado autoritario que vive Italia, aunque claro, es un autoritarismo liberal y por tanto asumible por las y los poderosos judeocristianos.
Siendo justos, en todas partes cuecen habas. La democracia imperfecta y capitidisminuida campa por todo el mundo y esa es parte de nuestra lucha y denuncia.
Pero empecemos por enunciar como están las cosas, al menos:
- Estamos seguramente ya en la post-globalización y la actual guerra de divisas y monedas es un ejemplo de ello.
- Los emergentes y los chinos en especial, practican un nacional-capitalismo. El Partido Comunista Chino, como afirma mi amigo Manuel Monereo, les dio definitivamente la independencia a chinas y chinos, pero no ha construido el socialismo. Tal vez lo primero era poder ser por fin independientes.
- Las alianzas indo-rusas en el aspecto tecnológico y militar. El creciente interés de Alemania por China y Rusia indican que en las oligarquías centroeuropeas algo comienza a olerse, y se sabe que Francia y la RFA se están resituando al mismo tiempo que nos hunde a España y Grecia.
Podría ser más prolijo, pero esto pretende ser un artículo de divulgación, con algunas alternativas.
Por lo que, ante la decadencia de los EE.UU., la Unión Europea, pero también de su aliado japonés, está claro que unir nuestra suerte económica y mundial a la santa alianza entre la City de Londres y Wall Street de Nueva York, no solo es una torpeza, es que no conduce a nada. Además de los ataques constantes que el euro sufre del dólar y también de la libra, pero sobre todo de la moneda imperial, artificialmente creada y por todo el mundo sostenida. El dólar hace décadas que lo sostenemos en el resto del mundo y los EE.UU basan su economía exclusivamente en su potencial militar, pero, pero eso también comienza a estar en cuestión, al menos en unos años.
Hay Alternativas
Qué alternativas podemos dar desde la izquierda:
- En primer lugar, informar correctamente y hacer saber a todas las gentes los cambios económicos y políticos que están produciéndose en el mundo.
- Hacer ver cómo Latinoamérica y África fueron hundidas y arruinadas por imponerse planes tipo FMI, que son los que se están implementando en Europa y en España, de forma especial. Cómo las privatizaciones masivas condujeron a Argentina al corralito y también como la República Argentina, haciendo lo contrario, re-nacionalizando y rescatando de la privatización al sistema público de pensiones, entre otras medidas, está saliendo y rápidamente -cierto que con fallos, pero saliendo- de la postración a la que se le condujo.
- Hay que hacer ver lo sinvergüenzas y mentirosos que son los “expertos” que nos están llevando como corderos al matadero. Están defendiendo y vendiendo, como soluciones, prácticas neoliberales ya fracasadas.
- Hay Gobiernos amigos de las clases populares y trabajadoras del mundo, y esos Gobiernos ni son los europeos, ni los del Norte. Por eso nos mienten sobre todos aquellos que siguen políticas diferentes y que sin ser perfectos ni mucho menos, al menos se enfrentan con gallardía a los mercados, a la banca occidental a los tratados comerciales injustos.
- El Reino de España, debe cambiar de política económica y exterior. La política exterior española no debe estar subordinada a una potencia decadente y económicamente en muy mala situación, con una abundantísima deuda externa como son los EE.UU. y aún más su fiel aliado la Gran Bretaña.
- Hay que buscar acuerdos con los BRICS y acercamiento a otras potencias. Hay que reivindicar en la Unión Europea un multilateralismo real. Hay que cambiar no solo el modelo económico interno, también el exterior y ser oposición a la Europa conservadora, nacionalista y egoísta, que vive en una vejez autista. Se debe exigir a Alemania que, si está cambiando de alianzas y busca nuevos ejes, nos haga partícipes, y en última instancia no ser “más papistas que el papa” con la UE, pues tanto Gran Bretaña en un sentido, como Alemania y Francia en otro, juegan sus cartas.
Políticamente, las izquierdas debemos trabajar en dos sentidos: el fortalecimiento de los Foros Sociales Mundiales y buscar su impulso transformador, así como en la construcción de una V Internacional participativa, puesto que las fuerzas del capitalismo actúan a niveles globales, así como las fuerzas conservadoras y derechistas. Esto también nos obliga a tejer alianzas mundiales de cara a la solidaridad, pero también a salvar al Planeta de la esquilmación y la destrucción. La defensa de la Madre Tierra nos obliga a actuar conjuntamente.
Las clases trabajadoras y desposeídas, los pobres del mundo, debemos buscar y de hecho ya estamos en ello, pues existen ya instrumentos comunes como la Confederación Sindical Internacional o los ya citados Foros Sociales Mundiales que tejen la necesaria complementariedad.
Sepan todas y todos que vienen tiempos convulsos, pues el cambio que se está produciendo -y que es más rápido de lo que los “expertos” (permítanme que me ría cuando escribo esta palabra) occidentales reconocen- debe ser para beneficiar a la humanidad y repartir lo que hay entre todas y todos, porque un cambio puede ser a mejor o a peor. En cualquier caso, en lo malo ya estamos.
La solución no es el crecimiento. Eso es un mito. La solución es una vida digna y frugal, pero los que emergen ya no consentirán y con razón que nosotras y nosotros, los y las occidentales nademos en el despilfarro, a costa de su pobreza. Por tanto, la única solución razonable es el reparto y la dignidad.
martes, 2 de octubre de 2012
CAMBIOS INAPLAZABLES (Artículo de Federico Mayor Zaragoza en Attac; www.attac.es)
A escala mundial
■Poner término a los últimos coletazos de la crisis sistémica impulsada por los Republicanos de los Estados Unidos, que sustituyeron los principios democráticos (justicia, igualdad, libertad, solidaridad) por las leyes del mercado, y el multilateralismo por grupos plutocráticos, cuyo estruendoso fracaso en la pretensión de suplir a las Naciones Unidas está a la vista;
■Reducir rápidamente el riesgo de puntos de no retorno en el deterioro medioambiental debido a la actividad humana (antropoceno), adoptando en todo el mundo, sin excepción ni aplazamientos, las medidas que la responsabilidad intergeneracional exige;
■Atemperar el crecimiento y el predominio de China que, dada la incongruencia comunista/capitalista fomentada por la codicia e irresponsabilidad de los países más prósperos, que no prestan atención a las asimetrías sociales y a las condiciones laborales y de vida que prevalecen en este gran coloso, empieza a provocar tensiones y enfrentamientos con otros “gigantes asiáticos” y, lógicamente, a procurar dejar de ser la fábrica del mundo para convertirse en la fábrica para el mundo;
■Actuar en Siria rápida y eficazmente, poniendo muchos puntos sobre tantas íes que han evolucionado hacia el horror y el sufrimiento de la población civil por falta de un liderazgo global claro y deficiente;
■Actuar, asimismo, con la autoridad del respaldo unánime en la “tensión anti-Irán” para evitar que se produzca, por sus inmensas reservas petrolíferas, la vergonzante y culposa invasión de Irak en 2003;
■Facilitar procesos pacíficos en los países de la “Primavera Árabe” exigiendo siempre respeto al ejercicio del pluralismo y de las libertades públicas;
Dejar bien claro que la gran riqueza no puede seguir ocultando y justificando en algunos países prácticas dictatoriales, discriminación intolerable de la mujer, ausencia de representación popular;
■Elaborar con gran rapidez un gran plan mundial contra el narcotráfico, uno de los mayores desafíos del mundo actual que no debe ni puede resolverse por la fuerza sino apelando a la responsabilidad personal de los consumidores, como en el caso de otras adicciones.
■Mediar oportuna y firmemente en conflictos intrarreligiosos (en particular, sunitas, chiitas, sadafistas,…) e interreligiosos…
Por cuanto acabo de resumir,
■Extinción de los grupos plutocráticos, con una convocatoria extraordinaria de una reunión de la Asamblea General de las Naciones Unidas en que se adopten medidas urgentes frente a los más acuciantes problemas y se inicie el proceso de refundación de las Naciones Unidas, con una participación de la sociedad civil –“Nosotros, los pueblos…”, como establece la Carta –equivalente a la de los representantes de los Estados y- en todos los casos sin veto pero con veto ponderado- dos Consejos de Seguridad adicionales: el Socioeconómico y el Medioambiental, asegurando el funcionamiento de todas las instituciones del Sistema;
■Remodelación de los sistemas económicos, con establecimiento de los mecanismos de regulación global que proceda, la inmediata desaparición de los paraísos fiscales, sin excepción, y la transición desde una economía de especulación, deslocalización productiva y guerra (los gastos militares actuales son improcedentes y éticamente inaceptables) a una economía de desarrollo global sostenible, que permita poner fin a la explotación, a los desgarros sociales, a la pobreza extrema, a la muerte por inanición… que hoy ensombrecen la dignidad de la especie humana en su conjunto.
■Promover el adecuado y ágil funcionamiento de las “asociaciones regionales”, como la Unión Europea, la CELAC, la OUA… para facilitar de este modo la gobernación mundial.
Esas grandes decisiones requieren un liderazgo, que por ahora, sólo podría asumirse por el Presidente Obama, cuya reelección aparece en estos momentos como requisito imprescindible.
A escala europea
■Urgente reconstrucción de la Unión Europea, cuyo edificio se empezó por el tejado -unión monetaria- sin haber restablecido antes los cimientos –unión política- y los pilares –unión económica. El resultado ha sido la debacle ética, el desorden, el empobrecimiento, la desafección política, la dictadura de los “inversores”, el “Europesimismo”… llegando el acoso de los “mercados” (del “gran dominio” militar, financiero, energético y mediático) a nombrar gobiernos sin urnas en Grecia, cuna de la democracia, e Italia. El único rasero es el dinero, la prima de riesgo, el déficit…
Es, por tanto, apremiante:
■Acuerdos para la revisión sin demora de los Tratados, con los grandes objetivos de: ■Federación política, económica y fiscal.
■Autonomía en materia de seguridad, sustituyendo la OTAN, cuya vigencia después de la desaparición del Pacto de Varsovia no está justificada y cuesta a Europa cantidades totalmente desmesuradas;
■Reposición de los principios democráticos para orientar las actitudes de la Unión, favoreciendo el pluralismo cultural, étnico, ideológico y religioso como base de la convivencia armónica, situando a la justicia social en el centro mismo de la política comunitaria, salvaguardando siempre los medios necesarios para la educación, el conocimiento y la salud, y, a través de los incentivos necesarios, el trabajo para todos, conscientes de la nueva naturaleza del mismo, como consecuencia de la deslocalización, automatización, robotización y las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.
A este respecto, estamos proponiendo al Consejo de Europa una Declaración Universal de la Democracia que, debidamente debatida, podría presentarse para adopción a las Naciones Unidas. Sería el complemento necesario para la Declaración Universal de los Derechos Humanos, ya que el único contexto en el que estos serían plenamente respetados es el de la democracia genuina.
A escala española
■El desconcierto actual, la opacidad, la dependencia de los “mercados”, el incumplimiento de los programas, las incoherencias y contradicciones, el precario rigor democrático de la mayoría parlamentaria, con el rodillo legislativo y el descrédito parlamentario que comporta; los descabellados “recortes” en educación, ciencia y salud, al tiempo que se “refinancia” el sistema bancario sin dar explicaciones de los “agujeros” que deben colmarse con el dinero y el esfuerzo público , ni de los “déficits” de las Comunidades Autónomas, no existiendo en ambos casos los menores indicios de que se depurarán responsabilidades y se expondrá con total transparencia no sólo cuánto han gastado, sino en qué y por quién; la parsimonia de la justicia en casos –como el famoso Gürtel- afectan especialmente a un partido y la velocidad asombrosa cuando afecta a otros; lograr que los ciudadanos empiecen a aborrecer la Constitución -¡qué tanto costó hacer!- porque se presenta como un corsé inamovible en lugar de un gran espacio de encuentro para todos los españoles, a través de las periódicas, serenas y bien estudiadas revisiones que corresponda; el hacer grandes espavientos por las acciones “separatistas” de algunas Comunidades Autónomas cuando los “separadores” olvidan que nunca han aceptado un pacto y que en un momento determinado recogieron firmas contra Cataluña (hablaban de 4 millones) o en contra del aumento del IVA; cambio en el esencial sistema educativo, especialmente en asignaturas clave, como Educación para la Ciudadanía, y en la evaluación y segregación escolar, sin el debate a fondo con los que saben de ésto, que son los educadores, los docentes, y no los expertos de la OCDE…
Por todo ello:
■Presentación a Europa de una Plan Económico Español en el que se fijen de manera precisa los cuántos y los cuándos del compromiso de regularización financiera así como los indispensables requisitos para el desarrollo económico de la creación de puestos de trabajo, restableciendo de inmediato los fondos que se han reducido en educación, ciencia y salud, y poniendo en práctica un sistema fiscal justo, con grave penalización a la evasión fiscal y a la insolidaridad distributiva;
■Revisión de la Constitución Española, especialmente del capítulo séptimo, estableciendo un Sistema Federal y permitiendo una gran autonomía;
■Puesta en marcha de los mecanismos que permitan, en caso de mayoría parlamentaria, asegurar el papel de las minorías y de la sociedad civil, con un impecable comportamiento democrático;
■Urgir que tengan lugar en la UE y a escala global los cambios arriba indicados.
Me consta que faltan muchas cosas (y quizás sobre alguna). Pero que nadie se engañe: o se producen cambios radicales en los tres niveles indicados o no se logrará el “nuevo comienzo” que tanto anhelamos y la mayor parte de los habitantes de la Tierra merece.
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